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Los préstamos personales pisan el freno en el arranque de 2012

El impulso de los créditos se debió, sobre todo, al boom de consumo de los últimos años.

Neuquén > Tal como lo venían advirtiendo desde fines del año pasado algunos consultores económicos, los préstamos personales, que hasta el año pasado eran la vedette de los bancos, empezaron a desacelerarse en las principales entidades de la región tras un 2011 de fuerte expansión.
“Claramente notamos una retracción con respecto a lo que fue el año pasado. Entendemos que esto puede deberse a que hay muchas negociaciones paritarias que todavía no se cerraron, con lo cual la gente está destinando sus ingresos a sus necesidades básicas. Es decir, no hay excedente para destinarlo al pago de una cuota”, explicó el gerente de la  sucursal en Neuquén de un importante banco privado que prefirió el anonimato.
Desde otra entidad financiera destacaron que un factor clave también ha sido el elevado endeudamiento registrado por los neuquinos el año pasado que continúan pagando elevadas cuotas. En gran medida, estos préstamos han estado orientados en los últimos años a financiar consumo. Y en un mercado donde prácticamente no existe el crédito hipotecario, mucha gente ha preferido endeudarse para arreglar su vivienda, comprar automóviles, o adquirir electrodomésticos como una forma de resguardar el ahorro.
Si bien se trata de una tendencia nacional la situación tuvo sus particularidades en Neuquén. Tal como explicó este diario,  de cada dos pesos prestados por el sistema financiero neuquino, más de uno se destinó el año pasado al financiamiento del consumo por parte de las familias de la provincia. Esta es una de las conclusiones que se pueden extraer del estudio realizado por la consultora Economía & Regiones sobre Distribución Provincial de los Depósitos y Préstamos del Sistema Financiero, en base a información del BCRA.
En términos porcentuales, de los $3.374 millones otorgados el año pasado por los bancos que operan en Neuquén, el sector asalariado contrajo préstamos por casi $1.905 millones que correspondieron a un 56%, mientras que otros rubros como el financiamiento al sector primario y agricultura se llevó sólo el 4%, la industria manufacturera el 10% y los préstamos a los servicios un 17 por ciento.
Además, cada uno de los 90.870 trabajadores en blanco que hay en la provincia tomó un préstamo de $20.969 en promedio el año pasado.
 
Morosidad
Desde otro banco, si bien afirmaron que la desaceleración de los créditos personales es normal después de un fin de año a toda marcha, ya que la gente suele tomar más créditos en el último trimestre del año para financiar gastos como las vacaciones, lo que sí les preocupa es el incremento detectado en los niveles de morosidad de las tarjetas de crédito. “Estamos viendo que en tarjetas de crédito hay cierto incremento en la morosidad”, indicó por su parte un alto ejecutivo desde el corazón financiero neuquino”.
Una de las razones que se venían anticipando para el freno a los préstamos personales ha sido el de las elevadas tasas de interés que se dispararon en el último trimestre del año pasado. Si bien comenzaron a bajar, todavía continúan en niveles elevados.
De todas formas, las entidades bancarias continúan con su amplia oferta de préstamos personales, ya que los mismos son un excelente negocio para ellas.
En el Banco de la Nación Argentina, una de las entidades líderes del sistema disponen de cuatro líneas de préstamos personales.  La línea Destino Libre, por ejemplo, está orientada a todo tipo de público hasta un monto máximo de $75.000 y no requiere ser cliente del banco. La tasa nominal anual es fija (24,50%) si el préstamo es a 18 meses. A partir de las 19 cuotas la tasa es variable. Por ejemplo para un préstamo de 25 a 36 meses la tasa nominal anual se va al 26,50 por ciento. Para el caso de un préstamo de $30.000 a 24 meses, el valor final de la cuota es de $1.842,34.
Otras dos líneas están destinadas a empleados. Una para personal en relación de dependencia con acreditación de haberes en el banco y otra para empleados públicos. En ambos casos, los montos de los préstamos llegan $120.000 y el plazo es de 60 meses.
En el Nación exigen una antigüedad de 6 meses para poder acceder a los créditos.
Por su parte, en el BBVA Banco Francés los préstamos personales son hasta $200.000. En el caso de ser cliente de la entidad la tasa es del 29 por ciento. Para no clientes, en la actualidad ronda el 39 por ciento.
Para un préstamo de $62.600 en 24 cuotas un cliente debe pagar unos $3.911 todos los meses.
En tanto, en el Banco Hipotecario, la entidad también está apostando fuerte a los créditos personales. La línea Destino Libre tiene un monto máximo equivalente a 8 sueldos con un tope de $150.000 y una tasa fija desde 21,90%. Esta línea usa el sistema de amortización francés y tienen un plazo de hasta 60 meses.
Para un préstamo de $64.000 en 60 meses se debe comenzar pagando una cuota de $2.774 aunque el valor de la cuota promedio  total es de $2.586.
Al igual que ocurre con los créditos hipotecarios, uno de los principales limitantes de estos préstamos es la relación cuota ingreso, que en algunas entidades se ubica en el 25 por ciento. Es decir que un potencial tomador de un préstamo personal de $60.000 con un ingreso de $8.000, sólo puede destinar unos $2.000 ó $3.000 al pago del crédito. De esta forma, se ve obligado a extender los plazos por encima de los 24 meses, práctica que por lo general en casi todas las entidades es a tasa variable. Y, consecuentemente, implica desembolsar más caro el empréstito solicitado.
Buena parte de los préstamos personales solicitados el año pasado tuvieron como destino la compra de automóviles, sobre todo usados, ya que en el caso de los 0 km las concesionarios suelen contar con líneas de sus propias casas matrices o acuerdos especiales con bancos.