Los videojuegos también vuelven locos a los adultos

Son cada vez más elegidos por personas mayores de 30 años.

Alejandro Olivera

olivera@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- En los últimos años, el avance de la tecnología y la narrativa en la industria de los videojuegos cautivó a un gran público adulto. Ya no se trata de padres que utilizan la consola de sus hijos para disputar un partido de fútbol contra un amigo, sino de personas que buscan historias profundas, mundos atractivos y personajes conflictivos.

Hombres y mujeres se sienten cada vez más atraídos por un pasatiempo que, muchos creen, es exclusivo para niños. Sin embargo, los más grandes exponentes del género no tienen nada que envidiarles al cine o a los libros.

Es que a diferencia de las películas o la literatura, los videojuegos permiten otro tipo de participación de parte del usuario. No es sólo un testigo de la historia, es el protagonista y esto produce una gran compenetración en la trama.

Salvar a un mundo medieval del ataque de dragones, ser un espía que trata de evitar una tercera guerra mundial, desafiar a los dioses del Olimpo son sólo algunas de las cosas que se pueden hacer en estos universos virtuales.

Jugar es también un método de reunión social. Los grupos de amigos compran algo para comer, ponen las computadoras en red o llevan sus joysticks.

Federico tiene 32 años y aseguró que disfruta de los juegos al igual que lo hace con “una buena película”. “Además, me ayuda muchísimo cuando estoy estresado”, contó.

No es sólo una cuestión de hombres que se fanatizaron de grandes, sino también existen los que comenzaron a jugar de pequeños y nunca dejaron de hacerlo. Como Alejandro, de 29 años, quien detalló que juega “porque en primer lugar desde muy chico tuve consolas y siempre fue un pasatiempo que disfruté”. “Incluso hoy lo sigo haciendo porque además de divertirme, admiro sus grandes historias y su arte”, agregó.

Otros señalaron que también puede ser un método de reunión social. Compran algo para comer y tomar, ponen las computadoras en red o cada uno lleva su joystick para disfrutar de la consola de turno.

Nicolás aseguró que es “una forma de interactuar con personas a través de un mundo virtual, haciendo lo que a uno le gusta”. Además, se refirió a los “e-sports” (modo competitivo profesional) y comentó que “ayudan a las personas a superarse”.

No sólo es un pasatiempo entre amigos, sino también para algunas parejas. Joaquín y Rocío admiten haber jugado juntos más de una vez al Guild Wars 2 (juego de rol masivo en línea). Joaquín expresó que le encanta jugar con su novia porque “es compartir un momento distinto”. “Es increíble la cantidad de cosas que se pueden conocer de la otra persona mientras juega”, sentenció. “Es casi terapéutico, lo recomiendo”, concluyó.

Pasatiempo cada vez más costoso

Disfrutar de los videojuegos puede convertirse en un entretenimiento caro, no sólo porque cada nueva entrega puede alcanzar las cuatro cifras, sino porque los valores de las distintas plataformas son altos.

Una PC “gamer” se puede conseguir desde 8 mil pesos, en el mejor de los casos, ya que las de más alta gama (con los componentes más caros) alcanzan los cinco dígitos. Mientras que las consolas oscilan entre 9 mil y 15 mil pesos.

Las opciones para comprar son variadas. Algunos locales ofrecen promociones y descuentos con tarjetas de crédito, que van desde las 6 a las 12 cuotas. En lo que concierne a las PC, a través de internet se pueden conseguir grandes rebajas en insumos.

Beneficios y perjuicios en juego

María José Sosa Rodríguez. Psicóloga M.N. Nº62448

Los juegos virtuales tienen tantos beneficios como cosas que pueden perjudicar a las personas. Todo en su justa medida es bueno porque llega a un equilibrio, pero cuando no es así, se ven las consecuencias.

En cuanto a los beneficios, podría decirse que muchas veces hay una estimulación de la creatividad y la imaginación de la persona. Incluso puede facilitar la resolución de problemas mediante distintos movimientos. Cuando hablamos de los perjuicios que puede provocar un exceso en los juegos virtuales podemos mencionar depresión, sedentarismo, evasión de la realidad, sobrepeso, introversión e incluso dejar de lado preocupaciones de la vida cotidiana. Además, muchas veces la persona que juega mucho resigna horas de sueño y momentos en familia o con amigos. También pueden llegar a mentir en cuanto a la cantidad de tiempo que pasan realmente jugando, ya que muchas veces pueden sentirse avergonzados de decir la verdad.

En síntesis, el exceso frente a un videojuego no es un tema menor de la sociedad de hoy. Deberíamos poder optar por encontrar un equilibrio entre estos y tiempos de ocio al aire libre u otros.

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