Buenos Aires > El jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri, interrumpió ayer sus vacaciones en la bella localidad de Trancoso, al sur del estado brasileño de Bahía, para ponerse al frente del operativo por el temporal de lluvia que afectó a la ciudad.
En conferencia de prensa, Macri sostuvo que el fenómeno "es una tragedia climática". Y agregó que "este tipo de catástrofes ocurre en todas las partes del mundo".
Críticas a Nación
Tras afirmar: "Vamos a seguir en la calle con más de 600 personas", el intendente acusó al gobierno nacional por la falta de financiamiento para las obras que impiden el anegamiento de la ciudad. "Sólo pedimos que nos dejen trabajar", sostuvo.
Respecto de la posibilidad de evitar nuevas inundaciones, Macri sostuvo que para eso son necesarias obras "que llevan más de tres o cuatro años", y en seguida apuntó: "Que el gobierno nacional tome conciencia de esto; si no lo puede hacer, que nos facilite el financiamiento y nosotros la hacemos".
Tras las críticas efectuadas por funcionarios nacionales y dirigentes porteños, Macri se atajó: "Estamos sobreejecutados".
"Los vecinos de Buenos Aires no se equivocan. Nosotros tomamos los créditos y hacemos las obras. Lo único que les pedimos es que nos dejen trabajar", se quejó. "Lo que a mí me enferma es que se haga politiquería; hay que ocuparse de la vida de la gente".