Se espera que haya una sintonía fina entre Provincia y Nación para salir a combatir el narcotráfico.
Pasa que las rutas neuquinas desde hace años son un corredor para los narcos, que aprovechan los 32 pasos clandestinos que tiene la cordillera para traficar toneladas de marihuana a Chile.
Se suma que en todas las localidades neuquinas hay problemas con los kioscos de droga bancados por bandas narcos que tienen en sus estructuras a punteros políticos y sindicales.
Esto motivó al jefe de los fiscales, José Gerez, a lanzar su propuesta para combatir el microtráfico en la provincia. Ahora falta que la Legislatura adhiera a la ley nacional de drogas.
Hoy es necesario que el gobierno neuquino le dé una vuelta de rosca a la seguridad. A la saturación de las calles con móviles ya es hora de sumarle una mayor inversión al área de Investigaciones de la Policía, que fue relegada los últimos cuatro años por el plan de cuadrículas. Además de los narcos, hay que investigar a las bandas que dan tan violentos y certeros golpes de los que el 90% sigue sin esclarecerse.
A la brevedad, la Dirección de Investigaciones debería dejar de ser la cenicienta de la Policía y pasar a ser el caballito de batalla en la lucha contra la criminalidad.