Santiago > En su segundo gobierno, la presidenta Michelle Bachelet vuelve a enfrentarse a las demandas por autonomía y restitución de tierras del pueblo mapuche debido a una huelga de hambre que mantienen desde hace un mes activistas de esa etnia.
"Esto se puede radicalizar", dijo el portavoz de los cuatro huelguistas y sus familias, Freddy Marileo, luego de que autoridades carcelarias admitieran que los reos bajaron hasta diez kilos de peso luego de 31 días sin comer.
El gobierno de Bachelet favoreció hasta ahora el diálogo, pero explicando que no tiene atribuciones para modificar las decisiones de la Justicia.
La crisis, enmarcada por ahora en la situación de cuatro activistas presos, tiene su arista más dramática en el caso de José Llanca, quien padece una enfermedad terminal y está condenado a cinco años de prisión. Bachelet, admitió aun antes de asumir su segundo período que fue un error pedir la aplicación de la ley antiterrorista contra los activistas mapuches y prometió no invocarla.
El Gobierno, de hecho, realizó varios gestos hasta ahora, incluida la designación de un intendente (gobernador) de origen mapuche, Francisco Huenchimilla, en la región de la Araucanía.