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Tras la muerte de Diego Armando Maradona, ocurrida el 25 de noviembre, salieron a la luz los excéntricos y millonarios bienes que poseía el futbolista y que ahora forman parte de su herencia. Entre los objetos personales que el mejor futbolista de todos los tiempos acumuló a lo largo de su vida se encuentran siete lujosos autos de alta gama.
La flota de autos de Maradona tiene desde un Fiat 128 0km que compró en Navidad y años después apareció arrumbado en un gallinero para ser rescatado y transformarse en reliquia, la mítica Ferrari negra que le torció el brazo a la fábrica italiana, el camión Scania con el que irrumpió en un entrenamiento de Boca, hasta el Camaro que lo cautivó en su estancia en México. s
Cada uno de sus autos hablan de los momentos, de los altos y bajos; hasta de la generosidad de Diego. De eso puede dar fe el Kily González, aquel volante zurdo de la selección argentina y hoy director técnico de Rosario Central, que recibió primero como préstamo, y luego como regalo, un BMW 325 descapotable de parte de Maradona “para que no anduviera a pie en Buenos Aires” en épocas en las que eran compañeros en Boca Juniors.
De acuerdo a información de Infobae, al día en el que murió en su habitación en la casa rentada en el barrio San Andrés de Tigre, el ex campeón del mundo con la argentina en México 86 poseía siete vehículos, aunque sólo cuatro de ellos se encuentran radicados en Argentina. Y de ellos, utilizaba con asiduidad apenas dos. Así y todo, tal como comprobó la auditoría encargada por su círculo íntimo, Diego pagaba en el país siete pólizas de seguros de auto (algunas pertenecían a familiares y allegados).
El vehículo que más disfrutaba últimamente tenía apodo, idea, por supuesto, por el propio Diez. “La máquina” es un BMW M4 coupé que este año alcanzó a hacerse viral por un video grabado en marzo de 2020. “El nuevo chiche del Diez”, tal como se oye decir a una voz en la filmación, arriba al entrenamiento de Gimnasia en Estancia Chica, haciendo centellear sus luces y con las sirenas anexadas a pedido de Diego al máximo.
El auto tiene un costo de 193.900 dólares. La mayoría de las veces no lo manejaba Maradona, pero le encantaba conducirlo. Durante el aislamiento por la pandemia de coronavirus lo tuvo estacionado primero en su casa de Bella Vista y luego en la propiedad a la que se mudó, en el barrio Campos de Roca, en Brandsen. Aún sin moverlo un centímetro, disfrutaba de sentarse al volante y darle marcha, le alcanzaba sólo con el hecho de hacer rugir el motor. La citada “máquina” y una camioneta Mercedes Benz eran los vehículos de mayor uso. A esta última se la pudo ver en los alrededores de los centros médicos en los que estuvo internado durante noviembre y en los traslados.
Diego también tenía otros dos BMW coupé, una de sus marcas predilectas, pero algo más antiguos que el que hizo “tunear” a gusto. Uno de ellos ofrece una particularidad: en su momento, el astro del fútbol le hizo colocar su firma en el capot. Ahora ambos esperan por la sucesión de bienes en un garage.
En tanto que el resto de autos de la flota de Maradona son una oda a la extravagancia: llamativos y lujosos. Y se encuentran en el exterior. En Dubai, donde residió más de un lustro, aguardan dos piezas de colección, que no pudieron ser trasladados hasta Buenos Aires, como sí lo hicieron más de 200 objetos, que viajaron en un contenedor que hoy se halla bajo custodia en una baulera en la localidad de Béccar.
Pero los autos no entraban en el container. Al menos, no enteros. Para su mudanza, los especialistas habían indicado que era necesario desarmarlos y luego armarlos en suelo argentino. El costo de la operación era incluso más cara que el valor de los onerosos vehículos. Se trata de un Rolls Royce Ghost, valuado en 300 mil euros, y un BMW i8, tasado en 145 mil.
Y en Bielorrusia espera coordenadas judiciales uno de los medios de transporte más icónicos asociados a Maradona en los últimos años. La famosa Overcomer Hunta; “el tanque”, como le decía Diego. Se trata de la exclusiva camioneta anfibia que le regaló el Dínamo Brest en 2018, cuando asumió como “presidente del fútbol” del club, rol en el que duró apenas semanas, porque la propuesta de volver a dirigir en Dorados de Sinaloa le movió el césped.
La Overcomer de Maradona, nombrada vehículo anfibio cuenta con chasis de fibra de vidrio, un tanque de combustible de 100 litros y capacidad de navegación en el agua (sí, como si fuera un barco) a razón de 8 kilómetros por hora. Pesa 2.3 toneladas y mide 2.6 metros de altura; ofrece espacio para 7 ocupantes. Se consigue a un precio mínimo de 50 mil dólares, aunque la de Diego no era precisamente la versión básica.