Siento, abuela querida, que cada caricia tuya es un granito de arena de una inmensa playa que es solo mía. Así es el inmenso cariño que me das. Muchas veces me has alzado, muchas veces me has abrazado, muchas otras me has besado. Aunque te pongas seria. Tu cariño está siempre presente. Te amamos demasiado, tus nietos y bisnietos.