Pero eso no le quita a la Provincia la principal preocupación, que será saber con qué recursos de origen nacional contará en un año económico que se avecina complicado por donde se lo mire.
En ese combo, Neuquén quiere sumar, además de la coparticipación, la discusión por el precio del gas y las estrategias para sostener la actividad petrolera en lo referente a inversiones y puestos de trabajo.
De allí los encuentros pautados tanto con el Ministerio de Energía, Juan José Aranguren, como con el propio CEO de YPF, Miguel Galuccio.
Desde lo estrictamente político, la inclusión de Neuquén en el lote de siete provincias bendecidas con cash ante el pataleo de los gobernadores peronistas (que por ahora se quedaron afuera de esa ayuda financiera) muestra, una vez más, que la vieja estrategia emepenista de tender puentes con la Casa Rosada se mantiene intacta, más allá de signos ideológicos y de los circunstanciales interlocutores.