BUENOS AIRES
El dueño de la avioneta que cayó al Río de la Plata y ocasionó cinco muertos y cuatro heridos, Federico Bonomi, dijo ayer que el piloto, uno de los fallecidos, “era excelente” y que volaba con él desde hacía “al menos 12 años”.
“Leandro Larriera era un piloto excelente, increíble, además de un amigo. Me siento muy responsable por lo que pasó, estoy en shock, no puedo procesar todavía que haya muertos”, dijo el propietario de la aeronave Bravo Eco 20 Beechcraft, matrícula LV CNT.
Bonomi, quien es además titular de la firma de ropa Kosiuko, habló con la prensa desde Estados Unidos y apuntó que utilizaba el avión “para realizar viajes familiares, salvo raras excepciones”.
“Es un avión de alta seguridad, era un viaje de pocas horas, no entiendo qué pasó; lo usábamos para ir con mi mujer y mis cuatro hijos al campo”, detalló.
El empresario refirió que tiene esa aeronave desde 2011.
“La marca de ese avión es una de las que más bajas tasas de accidentes tiene, era un avión de oro. Es muy raro lo que pasó”, dijo.