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Miles de estrellas gigantes en nuestra galaxia vecina

Al lado de las de la Nube de Magallanes, el Sol queda pequeño.

Hace algunos años, en una nebulosa de la Gran Nube de Magallanes, una de nuestras galaxias vecinas (a unos 160.000 años luz de distancia), los astrónomos descubrieron una estrella descomunal que rompía todos los récords. El monstruo llegó a pesar en sus inicios 300 veces la masa del Sol y era 10 millones de veces más luminoso. Si reinara en nuestro Sistema Solar, habría reducido el año en la Tierra a tres semanas y la vida sería imposible por la intensa radiación ultravioleta. Un cuerpo así es sin discusión extraordinario, pero no está solo. Resulta que en esa zona del firmamento hay muchas más que pueden ser consideradas unos auténticos pesos pesados. E incluso una o dos más pueden ser similares. A su lado, el Sol es insignificante.

En el corazón de ese criadero de estrellas que es el cúmulo central R136 en 30 Doradus, también conocido como la nebulosa de la Tarántula, un equipo internacional de astrónomos observó casi 1000 estrellas masivas gracias al Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO). Su presencia resulta fundamental para entender la evolución del universo debido a su enorme influencia en su entorno. Pueden explotar en espectaculares supernovas al final de sus vidas y formar algunos de los objetos más exóticos del universo: estrellas de neutrones y agujeros negros.

“No sólo nos sorprendió la gran cantidad que hay, sino también las densas muestras de hasta 200 masas solares”, explicó Hugues Sana, de la Universidad de Lovaina, Bélgica, y coautor del estudio. Hasta hace poco, la existencia de estrellas tan masivas era muy controvertida, pero el estudio muestra que es probable que en su nacimiento alcanzaran un máximo de hasta 300. Porque las estrellas, a diferencia de los seres humanos, nacen pesadas y pierden peso con la edad.

En la mayoría de las partes del universo estudiadas por los astrónomos hasta la fecha, estos cuerpos se vuelven más raros cuanto más masivos son. Hasta ahora se creía que la mayoría de la masa estelar se encontraba en estrellas de baja masa y que menos del 1% de todas las estrellas nacen con masas que superan diez veces la del Sol. “Nuestros resultados sugieren que la mayoría de la masa estelar ya no está en estrellas de masa baja, sino que hay una fracción significativa en estrellas muy masivas”, contrarrestó Chris Evans, del Consejo de Instalaciones Científicas y Tecnológicas del Reino Unido y coautor de la investigación.

Además, debido a su producción de elementos químicos, las estrellas producen agujeros negros.

Si uno de estos cuerpos luminosos estuviera en lugar del Sol, un año duraría solamente tres semanas.

Una misión interestelar para 2069

Anthony Freeman y Leon Alkalai, ambos de la NASA, presentaron el primer concepto para una misión interestelar que se lanzaría en 2069. El nuevo proyecto, que aún no tiene nombre, está en una etapa muy temprana como concepto de misión y tiene como destino la Próxima Centauri, donde se descubrió un planeta habitable por su mismo tamaño que la Tierra y la cercanía a una estrella solar. La propuesta de Freeman contempla una nave capaz de viajar al 10% de la velocidad de la luz, con lo que alcanzaría Próxima en 40 años.