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Murió Stéphane Hessel, el padre intelectual de los indignados

El filósofo francés fue el autor del libro "¡Indígnense!", un llamamiento a la resistencia de la población que inspiró movimientos de protesta en el mundo.

Fue recordado como un gran humanista y un luchador a favor de la justicia social. Tenía 95 años.
 
París (Télam) >
El ex resistente y diplomático francoalemán Stéphane Hessel, autor del manifiesto "Indígnense", en el que se apoyó el movimiento ciudadano español de los indignados, falleció el martes en Francia a los 95 años.
El deceso del escritor fue reflejado extensamente por los medios franceses y generó homenajes de políticos, intelectuales y hasta de la máxima instancia de derechos humanos de la ONU hacia una personalidad que fue recordada como un gran humanista y un luchador a favor de la justicia social.
"El movimiento español intenta reflejar la exasperación creciente, una cólera latente como existe aquí en Francia ante el crecimiento de las injusticias y la desigualdad. Algo como lo que ocurrió en Argentina hace diez años, cuando la gente salió con sus cacerolas a decir basta a un modo de hacer política y a las políticas que escogían seguir esos gobernantes", comparó Hessel a fines de mayo de 2011.
El filósofo no ocultó su satisfacción por "el despertar de la sociedad", refiriéndose al movimiento 15M, que tuvo como epicentro la madrileña Puerta del Sol.
"Estoy muy contento de escuchar que en Madrid y toda España usan la palabra 'indignados' como su slogan. El libro es un llamado a indignarse por las cosas que pasan. No me esperaba participar de este despertar de la sociedad. Constato con satisfacción que el mensaje que intenté enviar fue recibido con apoyo por los jóvenes europeos", sostuvo.
Desde su edición en octubre 2010, "Indignense" (Indignez-vous), un pequeño ensayo de 32 páginas publicado por una modesta editorial de Montpellier, se convirtió en un fenómeno al vender más de cuatro millones de ejemplares en un centenar de países.
Hessel, último redactor de la Declaración de los Derechos Humanos (1948) que permanecía con vida, nació en Berlín en 1917 pero se naturalizó francés en 1937, luego de que sus padres se instalaran en la capital francesa para huir del nazismo dado su origen judío.
De joven se enroló en la Resistencia frente a la ocupación nazi, fue capturado, torturado, condenado a muerte y deambuló por varios campos de concentración.
Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, comenzó una carrera diplomática, al representar a Francia en la ONU, marcada por su pensamiento de izquierda y europeísta y por su intención de aplicar políticas humanistas y progresistas.
En "Indígnese", Hessel afirma apoyarse sobre la idea de Jean-Paul Sartre de compromiso personal y a no aceptar las desigualdades que surgen de la riqueza.
Asimismo, critica la política inmigratoria francesa –militó años en defensa de los indocumentados–, se lamenta de la influencia de los organismos financieros en las políticas, denuncia el debilitamiento del régimen social francés, en especial del sistema jubilatorio, y llama a una "insurrección pacífica" y a los jóvenes a tomar el relevo generacional.