Buenos Aires (NA) > El ex dictador Jorge Rafael Videla, símbolo de la más sangrienta dictadura argentina, murió ayer a los 87 años en su celda del penal de Marcos Paz, donde cumplía la condena a prisión perpetua por múltiples crímenes de lesa humanidad.
Videla lideró el golpe militar que derrocó a María Estela Martínez de Perón el 24 de marzo de 1976 y gobernó hasta el 29 de marzo de 1981, cuando fueron secuestrados la gran mayoría de los 30 mil desaparecidos, mientras unos 500 niños fueron robados a sus padres que se encontraban en cautiverio, de acuerdo con estimaciones de organismos de derechos humanos.
El ex presidente de facto falleció por causas naturales a las 8.25 en el Complejo Penitenciario Federal 2, donde cumplía su pena, luego de recibir tres condenas por delitos de lesa humanidad. La noticia generó inmediata repercusión en todo el país y a nivel mundial.
Según informó el director nacional del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel, Videla fue hallado en su celda "sin pulso ni reacción pupilar" y será enterrado sin los honores militares, ya que en 2009 fue destituido del Ejército.
Videla le manifestaba desde hacía semanas a su defensora oficial Pamela Biserier, quien lo asistía en el juicio por el Plan Cóndor, que no se sentía bien de salud y hace una semana había sufrido una fuerte caída en el penal que desmejoró notablemente su estado.
Así lo confirmó Biserier a Noticias Argentinas, al detallar que la última audiencia del martes, en la que Videla prestó una breve declaración, "fue su último acto procesal" y que el ex dictador "tenía la voluntad de cumplirlo".
Según señaló la defensora, él tenía un problema neurológico y "se había caído en el baño de Marcos Paz", la antigua cárcel militar destinada a los procesados y condenados por crímenes de lesa humanidad: incluso en la última audiencia había mostrado dificultades para trasladarse al estrado.
El ex militar estaba siendo juzgado en la actualidad por los crímenes cometidos en el marco del llamado Plan Cóndor –instrumentado por las dictaduras del Conosud en los años 70– y en la audiencia de este martes había pedido la nulidad de la investigación, al considerar que se trataba de "cosa juzgada" y que quienes estaban acusados y detenidos eran "presos políticos".
"No tiene sentido hacer una defensa en el marco de una Justicia vaciada de derecho", aseguró entonces el anciano ex presidente de facto, visiblemente afectado por sus últimas enfermedades.
Había sido condenado en 1985 a reclusión perpetua en el Juicio a las Juntas –cuando fue destituido del grado militar– pero fue indultado en 1990 por Carlos Menem.