Te fuiste con el amor intacto y con ese deseo tan grande de volver a abrazarla. Tu mayor anhelo era reencontrarte con la mujer de tu vida y hoy es nuestro consuelo pensar que ese reencuentro tan esperado ya se dio. El amor fue más fuerte que la despedida, partiste buscándola y sabemos que la encontraste, confiamos en que el cielo los volvió a unir para siempre... Fuiste un gran padre, un abuelo incondicional con amor del bueno, una gran persona. Todos los que tuvieron la dicha de conocerte, de compartir lo saben por eso tanto cariño, sin dudas dejaste un huella imborrable en cada uno de nosotros. Infinitamente gracias, siempre te recordaremos con mucho amor, ¡hasta siempre!