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Francisco Carnese
carnesef@lmneuquen.com.ar
Neuquén.- La decisión del Senasa de autorizar el ingreso a la región de carne fresca de cerdo doméstico sin hueso -y embutidos frescos- de origen nacional para consumo interno llevó a la Provincia a presentar un recurso de amparo para frenar esta medida. Pero a la espera de una resolución, el gobierno neuquino, a través del CIPA, decidió comenzar a controlar la llegada de estas carnes e identificar a quienes las ingresan, con el objetivo de accionar legalmente si se altera el estatus sanitario de zona libre de aftosa sin vacunación que actualmente se tiene.
Así lo informó el ministro de Producción y Turismo, José Brillo, quien precisó que hasta el momento no se detectó el ingreso de cerdos provenientes de otros mercados. “He dado instrucciones al CIPA para que se tome nota de los productos que están entrando para conocer qué y quiénes lo están haciendo. Nosotros no tenemos habilitación para restringir dado que la resolución ya está vigente, pero sí podemos controlar”, indicó el ministro. “Queremos tener un registro para hacer responsable al Senasa ante una alteración de nuestro estatus sanitario. Hoy estamos en riesgo”, advirtió.
Respecto de la situación judicial, Brillo dijo que se está aguardando la convocatoria a una audiencia para que la provincia pueda hacer una presentación con los argumentos que ya fueron expuestos en el pedido de no innovar. Entre ellos, el hecho de que la medida dispuesta por Nación la semana pasada le cerrará los mercados internacionales a Neuquén, afectando la producción y la industria.
“La resolución es terminal para nuestros productores, porque los grandes hipermercados tienen sus propios mataderos y frigoríficos, y si lo distribuyen, nuestros productores dejan de existir”, aseguró el funcionario.
“Queremos tener un registro para hacer responsable al Senasa ante una alteración. Hoy estamos en riesgo”, dijo Brillo.
Producción y competitividad
La principal productora de cerdos de la provincia y de la Patagonia es Granja El Amanecer, de Cutral Co, que cubre el 80 por ciento de la demanda de Neuquén, mientras que el resto se lo reparten productores chicos y cerdos importados de Dinamarca, comprados por las grandes cadenas de supermercados y que tienen el mismo estatus sanitario de la provincia (libre de aftosa sin vacunación).
El Amanecer, que consta de criadero y frigorífico, emplea a 140 trabajadores de manera directa y produce por año tres millones de kilos de carne de cerdo anuales. También abastece a parte de las provincias de Río Negro, Chubut, Santa Cruz y la ciudad de Ushuaia.
“Esta medida que se toma ahora tenía fecha de vencimiento”, recordó Carlos Cantoni, dueño de El Amanecer, quien sostuvo que si bien la barrera lo favorecía, hay otro elemento que se debe tener en cuenta para que su empresa siga siendo competitiva. “Nosotros no podemos entrar genética y esto es importante para criaderos grandes, yo no tengo ni eso ni el cereal con el que cuentan los que están en zonas más favorables. Tenemos la calidad pero debemos también analizar de qué manera vamos a permanecer en la góndola”, advirtió.
Por qué flexibilizar la barrera
La prohibición de pasar carne desde la barrera a la altura del Río Colorado hacia el sur del país regía desde hace 15 años e iba a ser revisada por el Senasa recién en 2020. Por este motivo, desde la Provincia se tejieron diferentes teorías vinculadas al porqué de la decisión de levantar esta restricción ahora.
“Puede ser que se quiera favorecer a los hipermercados o que exista algún acuerdo con Brasil. Pero nosotros tenemos la expectativa de exportar ganado vacuno a Chile y al ingresar este tipo de productos se nos puede generar un problemas para una operación futura. Esto complica todo”, apuntó.
3 millones de kilos por año produce El Amanecer.
Es el principal criadero y frigorífico de cerdos de Neuquén y la Patagonia. Abastece el 80 por ciento de la demanda en la provincia. El resto se reparte entre pequeños productores.
El riesgo existe y los precios no bajan
Desde la provincia se resaltó el hecho de que no existe un mercado insatisfecho, dado que sólo con la producción local se puede abastecer de carne de cerdo a todo el territorio neuquino. “Por eso no es necesario traer animales de otras regiones, lo que también es falso es el argumento de que no hay riesgo sanitario. Lo hay. Además se genera riesgo también para el ganado vacuno y la fauna silvestre”, aseguró Brillo.
Por otra parte, el funcionario provincial descartó que el ingreso de cerdo de otras partes del país haga bajar el precio, ya que en la actualidad hay cortes de carne vacuna sin hueso que provienen de La Pampa o Buenos Aires y el valor sigue siendo igual de alto que el de la carne local. Brillo puso como ejemplo a Piedra del Águila, donde el kilo de media res se paga 83 pesos con gastos de flete incluido, y los supermercados venden ese producto en góndola entre 200 y 250 pesos.