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Miles de neuquinos ansiosos por disfrutar de los shows musicales del aniversario de la ciudad de Neuquén llegaron al Parque Central desde muy temprano para encontrar los mejores lugares y disfrutar de sus artistas favoritos desde cerca. Sin darse cuenta, las horas pasaban y el hambre y la sed se hacían notar. Tanto grandes como chicos se disponían en largas filas en el sector de food trucks para disfrutar de alguna rica comida o de algo fresco para tomar.
Cada carro tenía distintas opciones de comidas. Las papas fritas fueron el menú más pedido durante las noches de la edición especial Fiesta de la Confluencia.
Esto ocurría cuando tocaban las bandas que hicieron bailar a las 80 mil personas presentes. La Cumbiamba fue la banda encargada de ponerle ritmo a la noche interpretando canciones que ameritaban que comience el baile.
Después, fue Luis Sebastián quien continuó manteniendo los cuerpos en movimiento a pesar del frío, y como cierre de la segunda jornada, Q' Locura terminó de encender la fiesta que se vivió el domingo en el Parque Central.
Esta comida, en cono o bandeja, fue la más elegida por su facilidad para ingerirlas ya que permitía a los fanáticos comer mientras seguían bailando y disfrutando sin necesidad de perderse el show. Además, su precio accesible era otra cuestión a tener en cuenta ya que rondaban los $400 o $500.
Para acompañarlas, la bebida que más se vendió fue la cerveza para los adultos, las variedades Ipa y Golden, y las gaseosas para los niños. El precio de una pinta de cerveza artesanal era de 500 pesos en la mayoría de los food trucks. Pero, a ese precio había que sumarle $100 más por los vasos reutilizables que eran de uso obligatorio en el evento y que luego podían ser recargados.
Además, las clásicas hamburguesas completas también fueron elegidas. Los precios variaban entre $1100 y $1400. Para quienes buscaban comer algo fuera de lo habitual, el puesto de Shawarma que llegó desde Salta fue furor en la Fiesta de la Confluencia.