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Nos vamos a detener a hablar sobre lo que ocurrió en Jujuy porque está a la vista, que son momentos críticos en las sociedades y que son las propias sociedades las que tienen que madurar, madurar esas discusiones y también las formas en que se plantean para poder superarse Lo que sí es más que claro, es que, uno no quiere eso.
Nosotros en la distancia, obviamente, mostramos el dolor y la impotencia por una sociedad que está allí, enfrentada, porque es lo que es. Es lo que vimos el martes. Después tomamos, cada uno interviene y esto es lo que tenemos los argentinos. Esa posición visceral que asumen aquellos sectores que están enrolados en un sector político o en otro. Allí se centran las diferencias. Se profundiza la crisis y esa discusión los lleva a la bronca, al odio, al resentimiento, a situaciones que después son muy difíciles de retrotraer. Esto es lo que ocurrió en Jujuy.
La sensación es que no deberíamos volver a eso, por más que también haya otros que están sacando ventaja de esa situación crítica para enrostrarnos y decir, “ojo, que si en las próximas elecciones presidenciales gana fulano o fulana, lo que pasó en Jujuy va a pasar en todo el país también”.
Eso hace mucho mal, mucho mal. Nosotros tenemos la muestra de lo que, Neuquén, ha evolucionado en esta materia. Veia, lo que ocurria en Jujuy y me llevaba a esa época alta volatilidad social en Neuquén .
Nosotros hemos sufrido momentos de muchísima tensión, enfrentamientos similares a los de Jujuy, similares por otros motivos, pero similares. Y cuando nos encontramos con la foto de este martes en Jujuy, ponemos en valor lo que tenemos en Nauquén, ponemos en valor lo que tenemos en Neuquén y también en Río Negro.
¿Hay tensiones? Claro que hay tensiones. Obvio que hay tensiones. Siempre va a haber tensiones. Porque si no, estaríamos claudicando en nuestros pensamientos y también en nuestros derechos ante alguien que se cree por sobre los poderes, poder judicial, poder legislativo, y por sobre todos nosotros.
Una cosa es el principio de autoridad y otra es el autoritarismo. Y aquí es en donde nosotros estuvimos allí, sobrevolando, pero llegó un momento en que aprendimos. La sociedad aprendió. Y dijo, “esto no funciona así. Hay que buscar los mecanismos para que, de alguna forma, podamos superar estas instancias de enfrentamiento”.
Hubo una reforma de la constitución provincial, Aquí, en Neuquén, que sacó una de las cartas magnas provinciales que son modelo, a nivel nacional y también latinoamericano. Y allí, en la Convencion Constituyente del año 2005, estuvieron todos, estuvieron incluso hasta los sectores más radicalizados. Por mencionar algunos dirigentes, de ATE en ese entonces, Julio Fuentes, uno de los adversarios políticos y sindicales más intransigente, que estuvo el MPN en mucho tiempo. También estuvo allí la representación de las comunidades indígenas, de nuestros hermanos mapuches, allí estuvieron dando la discusión, en esa convención constituyente provincial.
¿Y quién más estuvo allí presidiendo la convención? Jorge Sobisch, gobernador de la provincia de Neuquén , uno de los referentes políticos más criticados por toda la oposición, pero así y todo allí estuvo.
También hubo un hombre, Pedro Salvatori, que fue el garante de la construcción de los acuerdos, de esos acuerdos que hoy forman parte de estos momentos que vivimos, momentos de discusiones fuertes, pero que no se profundizan en las faltas de razones y terminan como terminaron este martes en Jujuy.
Ha pasado ese tiempo. Gracias a Dios tenemos hoy una dirigencia muy adulta, que aprendió de aquellos momentos de tensión. De esos momentos de tensión en donde también tuvimos que sufrir pérdidas humanas, esas discusiones, esas tensiones que nos llevaron a perder la vida de hermanos y hermanas neuquinas
Ese momento en la provincia de Neuquén ha pasado pero cuando veíamos a Jujuy, sentíamos el dolor y la impotencia por saber que ese
No es el camino que la salida está en el encuentro, la concordia y el diálogo. A pesar de las diferencias, múltiples diferencias y hasta por ahí irreconciliables, siempre apostando al diálogo. El diálogo está a la mano de todos y es lo que está faltando en Jujuy.
Aquí estamos viviendo otro momento. Estamos en un momento en donde la sociedad ha pedido un cambio y otra vez va madurando esa dirigencia a partir de la manifestación de la ciudadanía en la última elección del 16 de abril.
Son aprendizajes que tienen que ver con todos nosotros, pero también tienen que ver con ese diálogo adulto que nos están mostrando los cuadros dirigenciales de todas las órbitas de donde usted la imagine. Esperemos que se siga consolidando y que no tengamos situaciones como las que estamos lamentando hoy allí en Jujuy.