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Este año se hicieron 30 ablaciones de órganos en Neuquén, la misma cantidad que se registró durante todo el año pasado. La comparación de los datos es reveladora de la recuperación de la actividad de estas prácticas médicas, que estuvieron muy condicionadas cuando irrumpió el COVID-19, desde fines de marzo del 2020.
El año con más ablaciones en la provincia fue 2019, cuando se extrajeron 48 órganos de donantes locales. La médica Sandra González Cruz, referente del Incucai en Neuquén, explicó que el salto entre las ablaciones de 2018 y las del año siguiente tuvieron que ver con una apuesta del organismo a fortalecer el recurso humano al servicio de los trasplantes de órganos.
En 2018 se habían realizado 29 ablaciones, una cifra que se volvió a superar en 2021, con 30 prácticas. En 2020, con la pandemia ocupando el centro de la atención del sistema sanitario, se practicaron 22 ablaciones de órganos en Neuquén.
En los últimos diez años, la menor cantidad de ablaciones en la provincia se registró en 2013, once contra las 21 que tuvieron lugar el año anterior y las 17 del año siguiente. En 2017, los órganos donados que fueron objeto de ablaciones llegaron a 34, cinco más que el año siguiente.
"Una persona para que sea donante de órganos aceptada tiene que cumplir muchos requisitos, no todas las personas que se mueren pueden ser donantes. Lo primero es que tiene que estar internado en terapia intensiva al morir, porque un trasplante requiere el sostén artificial de órganos que hacemos en la terapia", explicó la especialista que se desempeña en el Incucai desde 2012.
Una vez que se dan esas condiciones, el caso es analizado por médicos externos al Incucai y luego comienza el operativo de acercamiento a la familia del donante. González Cruz aseguró que hasta las familias más duras al principio para dar el consentimiento de la donación terminan haciéndolo cuando escuchan al equipo del Incucai entrenado para atender situaciones de máxima complejidad. Ese procedimiento se lleva a cabo incluso en los casos en los que el donante no había dejado expresa su negativa a la donación.