Ni un peso atrás: la estrategia financiera no es sólo de hombres

La mujer aporta su sueldo en la familia, pero va más allá: también toma decisiones sobre cuándo y dónde invertir.

El avance profesional de la mujer y su independencia económica fue naturalizando su presencia en un lugar que en otros tiempos la tenía como personaje secundario: las finanzas y las inversiones de la familia. Como mucho, lo suyo pasaba por presupuestar los gastos del mes (hacer las compras, dicho de un modo más coloquial), pero si había que hacer una apuesta de dinero, su papel se deshacía.

Hoy todo eso cambió y “la mujer de la casa” fue ganando confianza en la conducción patrimonial y, obviamente, también en el ahorro. “Las mujeres empiezan a comprender que la administración del patrimonio familiar es relevante y desarrollan un interés genuino por llevarlo adelante”, remarca Jackie Maubré, directora del Grupo Cohen.

El verdadero logro femenino en la casa ya no es equipararse con el hombre en la generación de los recursos, sino saber cómo, dónde y cuándo invertir estos ingresos. Por eso las mujeres, en general, demuestran cada vez más interés en administrar su plata, porque además de su visión con respecto al entorno, su experiencia hoy es otra.

“El concepto de un trabajo estable para su marido o para ella ya no existe, y también surge que los matrimonios ya no son necesariamente para siempre”, remarca Maubré. Por eso la intervención de la mujer en el mundo financiero va en ascenso. Comprar bonos, moneda extranjera o invertir en pesos también es cosa de ella. Y lo confirma Diego Guzmán, de Megainver, que gestiona fondos de inversión: “Cada vez se registran más aperturas de cuenta con mujeres como titulares”.

De todos modos, los especialistas destacan que la igualdad de sexos en tema de inversiones no existe básicamente porque el “estilo femenino” para invertir es distinto al del hombre, que presenta otra capacidad de ahorro y diferentes metas y objetivos. En ese sentido, una pareja resulta un buen complemento.

La mujer inversora es “conservadora y constante”, define la directora del Grupo Cohen. De ahí que se sientan más cómodas en ciertas rentas fijas (bonos, plazos fijos, etc), que son inversiones que representan un rendimiento positivo a lo largo del tiempo, pensamiento contrapuesto al del hombre que, según Maubré, “son más proclives a buscar esa oportunidad específica que va a generar un salto en el patrimonio y es posible que en la foto le gane a la cartera de una mujer”. Aunque siendo largoplacista, “en un período de 10 años, por ejemplo, es altamente probable que la constancia y la recurrencia en la inversión femenina hagan que el patrimonio reunido bajo ese esquema de menor riesgo sea mayor al obtenido con la otra filosofía”, dice la experta.

Quizá se trate de un pensamiento inconsciente de autodefensa: la expectativa de vida de la mujer es mayor a la del hombre. En cierto modo, invertir pensando a largo plazo es una postal de la vida real.

Mantener el estilo de vida

De acuerdo con un relevamiento que realizó Prudential Seguros, el 75% de las mujeres dice que es muy importante tener suficiente dinero para mantener su estilo de vida durante la jubilación, frente al 65% de los hombres, por ejemplo. Además, el 72% de ellas considera importante no gastar todo su ahorro. “Las mujeres están más centradas en metas financieras a largo plazo, incluido todo lo que tiene que ver con el bienestar de la familia”, sostiene el informe de la aseguradora.

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