En 2014, una mujer fue asesinada cada 30 horas y hubo 277 femicidios, según los datos de la asociación civil La Casa del Encuentro. En siete años, hubo 1808 femicidios. Y aunque no son números oficiales, porque no existen, son datos alarmantes.
Desde hace años, diversas organizaciones sociales vienen denunciando y exponiendo la problemática de la violencia de género. Hace años se reclaman políticas públicas íntegras que prevengan y erradiquen la violencia, o que se aplique y se otorgue el presupuesto necesario para implementar la Ley Nacional 26.485, sancionada en 2009, a la que Neuquén no adhirió.
Hoy no sólo se trata de tuitear la imagen junto al cartelito con el hashtag #NiUnaMenos, como se ha visto en las redes sociales (incluso hasta en personajes políticos que deberían haber actuado promoviendo la prevención y no lo hacen). Porque acá lo políticamente correcto tiende a florecer licuando las responsabilidades. Quienes hacemos propia la consiga #NiUnaMenos, sabemos que con la foto y la firma no alcanza, que hace falta un compromiso real de toda la sociedad. ¿Y si empezamos por casa?