La campaña de descontaminación que comenzó el año pasado como una propuesta ambiental, se convirtió en todo un trabajo para un grupo de empleados municipales que tiene que hacer al menos dos viajes a la semana a la empresa recicladora de Plottier.
“Empezamos con pocas expectativas y ahora tenemos mucho trabajo. Cada vez la gente pide más puntos en la ciudad para dejar los plásticos que tiene en la casa”, dijo Juan Manuel Suárez, director de Mantenimiento Escolar y encargado de la campaña.
Las botellas se depositan en bines de color azul, repartidos en la localidad. Al principio, los vecinos arrojaban hasta basura, pero con el tiempo fueron tomando conciencia y comenzaron a depositar sólo materiales plásticos para el reciclado.
Campaña ambiental y social
Hasta ahora, la comuna pudo canjear nueve bancos, que fueron colocados en los patios de establecimientos educativos, y tiene pendientes nueve más. Cada bolsón pesa unos 40 kilos, y se necesitan al menos 25 para canjearlo por un “vale” para un banco.
Los lugares de acopio de plásticos están ubicados en el palacio municipal y en las plazas del Bicentenario, Soldado Águila y Los Pioneros. También en el corralón municipal, el polideportivo, el supermercado La Anónima, el ingreso al hospital y a la EPET 2, la Cooperativa Obrera de la segunda rotonda, y en las esquinas de Honduras y Libertador, México y Libertador, y Canadá y 11 de Septiembre.
Si bien la campaña tiene un objetivo ambiental y social, aún la ciudad está lejos de aplicar el sistema de separación de basura en origen que permita trabajar sobre la descontaminación real del medio ambiente.