"No nos parecía correcto andar en bolas en la casa"

Van por todo.Las gemelas Pozzi. Nacidas en General Roca, Antonella y Julieta están de visita en la zona y la primera aprovechó para contar su experiencia en GH y sus sueños.

Yamila Rodríguez

rodriguezy@lmneuquen.com.ar

Antonella Pozzi, una de las gemelas que participó de la actual edición de Gran Hermano, visitó la zona junto a su hermana Julieta y habló del reality más famoso del mundo. Si bien buscaron mostrarse inocentes y alegres, llegaron a ser comparadas con las Xipolitakis, pero su perfil es completamente diferente y tienen los pies bien sobre la tierra. Ambas estudian una carrera universitaria en Capital Federal: Contador Público (Antonella) y Psicología (Julieta), y a tres años de haber iniciado sus estudios mantienen un promedio de 9 y 9,40.

Siempre quisieron ser parte del medio, lo que las llevó a estudiar actuación y danza de pequeñas, con la esperanza de que en algún momento integrarían las filas de Cris Morena. Hoy su presente es diferente al que imaginaron y quieren explotar al máximo su popularidad, porque entienden que es efímera.

La mayoría de las personas nos dicen que tenemos llegada con los chicos. Sin embargo, hoy estamos dispuestas a todo”.Antonella Pozzi

¿Qué significó para ustedes ser parte de GH?

Fue algo distinto y único. Nosotros lo catalogamos como una de las mejores experiencias que hemos vivido en nuestros cortos 20 años. Es tremendo lo que se vive adentro, sobre todo por esa sensación de aislamiento, del hecho de que si te llega algún grito de afuera no saber si es verdad o mentira, ver qué piensa la gente de afuera sobre la imagen que estás dando. Son muchas cosas que juegan y que a fin de cuentas te hacen conocer a vos mismo.

¿A qué te referís con conocerse a uno mismo?

Cuando entramos a la casa nos dimos cuenta de que somos más diferentes de lo que creíamos, cosa que estando afuera jamás nos habíamos dado cuenta. Uno cree que somos idénticas, pero no, tenemos personalidades completamente diferentes.

¿Cómo la pasaron?

Había demasiada gente. A diferencia de otros GH, en este existió, aparte de todos los castings antes de que salga el programa al aire, una semana de casting en vivo. Eso realmente fue “poco sano”, porque era ver todo el día personas corriendo de acá para allá, pensando cómo podían jugar, tratando de buscar una pelea para generar cámara afuera, buscando una pareja para que sea la “parejita” y la producción te deje. Todo el tiempo veíamos gente irritada y te llevaba a vos a lo mismo. Además, ni siquiera teníamos camas, nosotras dormíamos en una camilla de masajes, o puff, o los sillones, pero no en un colchón porque había solamente 14 camas y 20 personas.

¿Qué les pareció la regla de que ustedes jugaban como una sola persona?

Adentro de la casa se decía que era una ventaja, pero para nosotras era un arma de doble filo. Porque son dos cabezas, que siempre piensan mejor que una, tenés una persona en quien confiar. Pero por el otro lado si una hacía de las suyas, perjudicaba a la otra. En una fiesta yo casi pongo el alcohol etílico en el balde, y si lo hacía, seguramente íbamos las dos a placa.

¿Les afectó el encierro?

En nuestro caso fue muy tranquilo. Creo que la contención que teníamos de nuestro grupo, además de que la producción te pone un psicólogo que está disponible las 24 horas, por si vos querés ir a charlar un tema en particular, nos ayudó mucho. Creo que lo psicológico pesó mucho en Macarena, que estaba sola y nadie la quería. Por eso después decidió abandonar la casa.

¿Tienen ganas de volver?

Tenemos muchas ganas de volver. Lo que se vive ahí es tremendo y no queríamos irnos hasta el último día del programa.

¿Cuál sería su estrategia?

Jugaríamos más separadas y todo el tiempo tratando de confrontar. Por el simple hecho de que puede haber un repechaje, estamos buscando los puntos débiles del grupo contrario, y en caso de entrar, atacar directamente ahí.

¿Qué presión les generó que Francisco Delgado, el último campeón, sea también de Roca?

Nos generaba un poco de presión. Hacía que quisiéramos jugar más y llegar más lejos. Sabíamos que era difícil porque si bien al afuera le gusta lo de ser gemelas, a los de adentro no. Sabían que podíamos hacernos fuertes, sobre todo por la personalidad de ser simpáticas. Por eso mismo nos mandaron a placa las primeras semanas.

¿Cómo sigue su vida ahora?

Antes de entrar a GH estábamos estudiando. Estudio Contador Público y Juli, Psicología. Ahora nuestra prioridad es el medio. No vamos a abandonar la facultad, de hecho el cuatrimestre que viene vamos a retomar, pero con pocas materias, para estar también con la cabeza en la tele. GH te deja una fama que cuesta mantenerla y tenés que saber aprovecharla. Como máximo dura uno o dos años, pero en ese tiempo no hay que abandonar los estudios.

¿Siempre quisieron ser parte del medio?

Sí. Desde chica estudiamos teatro, comedia musical y danza. Queríamos ser actrices y estar en la televisión, y ver Casi Ángeles te generaba una gran ilusión. Yéndonos a Capital sabíamos que se abría una puerta muy grande y desde el principio dijimos que si se nos daba la oportunidad de ir a un casting, lo íbamos a hacer.

¿Participaron de algún otro casting?

No porque la mayoría del tiempo se lo dedicábamos a la facultad. En eso nos va muy bien, tenemos 9 y 9,40 de promedio. Cuando queremos hacer algo, queremos hacerlo bien y por eso nos dolió tanto salir tan pronto de GH.

¿TV o teatro?

En el verano nos gustaría estar en alguna obra teatral, pero lo que realmente nos gusta es el público infantil. La mayoría de las personas nos dicen que tenemos llegada con los chicos. Sin embargo, hoy estamos dispuestas a todo, no tenemos prioridad con algo porque, como no conocemos nada, queremos probar.

¿Se mostrarían como chicas sexis o hot?

Tenemos un límite. Queremos ser reservadas. Desde el primer día que ingresamos dijimos que íbamos a cuidar nuestra imagen porque tenemos una familia y una carrera universitaria. GH es un programa que lo ve todo el país y no nos parecía correcto andar en bolas en la casa. De hecho, si nos ofrecen hacer una tapa de revista tipo Playboy, jamás lo aceptaríamos porque no va con nuestra imagen ni con lo que queremos mostrar.

Las Xipolipozzis

La comparación con las Xipolitakis no tardó en llegar, y su círculo íntimo las apodó “las Xipolipozzis”. “Nuestros amigos nos conocen bien, y por personalidad y el hecho de ser gemelas, nos decían que nos parecemos a las Xipolitakis y quedó Xipolipozzis. Nos decían que actuábamos igual, que nos reíamos como ellas, que éramos explosivas como ellas. A mí me comparaban con Vicky”, reveló Antonella.

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