También, la historia del pastor trucho que, además del diezmo, se quedaba con los teléfonos celulares y planes sociales de su rebaño en pleno corazón del oeste, aprovechándose de las barriadas más vulnerables.
Estafados en la confianza y en la fe, quedamos desnudos como sociedad y aferrados al sálvese quien pueda.
La situación de incertidumbre y precariedad con la que vivimos se hace cada vez más intensa.
El filósofo italiano Franco Volpi traza un paralelismo con un hombre que se acostumbró a transitar un camino helado, pero con el deshielo advierte que el hielo comienza a moverse y se va despedazando en miles de placas. La superficie de los valores y los conceptos tradicionales está hecha añicos, y seguir en el camino resulta difícil.
Aunque Discépolo era muy pesimista en el panorama que pintaba hace casi un siglo cuando escribió es obra eterna que es "Cambalache", no todo está perdido y depende de nosotros. Porque así es la vida, como "la vidriera irrespetuosa de los cambalaches", en la que "ves llorar la Biblia contra un calefón".
Estafados en la confianza y en la fe, quedamos desnudos y aferrados al sálvese quien pueda.