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Noticias que llegaron tarde

Durante la madrugada hubo intensos movimientos de tropas en las guarniciones militares.

Nadie se lo imaginaba. La mayoría se enteró cuando se levantó, encendió la radio y escuchó las noticias. Sólo algunos dirigentes, como Felipe Sapag estuvieron al tanto de los acontecimientos cuando transcurrían las primeras horas del nuevo día.

El 24 de marzo de 1976 sorprendió a todos, especialmente a muchos empleados de la Casa de Gobierno y de la Municipalidad de Neuquén que no pudieron ingresar a sus trabajos. Allí les informaron que había un nuevo gobierno y que la presidenta María Estela Martínez de Perón había sido destituida.

Quienes vivían cerca del barrio de oficiales o de las guarniciones militares que había en Neuquén pudieron intuir que algo estaba pasando, debido a los movimientos de tropas que había desde la madrugada y de los refuerzos de guardia que se montaron en todos los puestos cercanos al Comando de la Sexta Brigada de Infantería de Montaña. Pero nadie sabía a ciencia cierta a qué se debía ese despliegue de tropas.

Recién a las 3 de la mañana se dio a conocer el famoso comunicado N°1 a través de la cadena de radio y televisión, aunque a esa hora la mayoría estaba durmiendo. Luego se repitió en varias oportunidades hasta que entre las 6 y las 8 de la mañana, toda la comunidad neuquina estaba al tanto de lo que acontecía en el país.

Ese día Felipe Sapag se quedó encerrado en su casa escuchando las noticias y acompañado de su equipo de colaboradores. Horas después le notificarían que su cargo sería ocupado por un coronel, aunque de manera provisoria.

Así se vivió el golpe en Neuquén. Nadie imaginaba que lo peor estaba por venir.