Las 277 multas que recibió –las últimas 87 le llegaron el miércoles pasado–, por un importe total de casi 135.000 pesos, fueron producto de un error en la emisión de ese organismo que lo subsanó a partir de la rápida y eficiente actuación de la Defensoría del Pueblo de Neuquén, adonde acudió Adela para presentar su denuncia, harta de acumular infracciones labradas en fechas que no se correspondían con un fugaz viaje que hizo a Buenos Aires y con vehículos que nunca fueron de su propiedad.
Finalmente, a esta vecina neuquina le borraron las 277 infracciones de la Ciudad de Buenos Aires: un tiro para el lado de la justicia.
Más allá del "récord" que ostenta, Adela no será la única ciudadana que haya recibido y reciba intimaciones de pago por infracciones de tránsito "fabricadas" o producto de errores de algún despistado empleado o por culpa del sistema o bien por la existencia de patentes mellizas, las que en su mayoría provienen de la Municipalidad de Buenos Aires y de la Provincia de Buenos Aires.
Lo que en un primer momento parecía ser un mal chiste de algún vivo, con el correr de los días se convirtió en una verdadera odisea de cientos de papeles e intimaciones por miles de pesos por contravenciones que nunca había cometido.