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Ozono, un gas con múltiples beneficios

La ozonoterapia es una técnica que se aplica sobre el organismo humano a través de prácticas especiales y con usos medicinales y cosmetológicos.
Las células del cuerpo sufren daños progresivos, debido a    diversos trastornos como: edad, estrés, polución ambiental, mala nutrición, enfermedades, etc. Todas las patologías causan a las células la desactivación progresiva de sus sistemas enzimáticos, encargados de producir energía y de protegerlas     de la acción de los elementos tóxicos.
En la actualidad, la tendencia es la de compensar las funciones celulares deprimidas a través del suministro de cantidades crecientes de nutrientes y/o sustancias químicas antioxidantes externas, naturales o sintéticas, vitaminas, enzimas, etc.


Infecciosas:
Bacterianas (erisipela, osteomielitis, etc.), virales (herpes simple, zoster, HIV, hepatitis C, virosis cutánea), parasitarias (teniasis, amibiasis, giardiasis, etc.) y micóticas (infecciones vaginales y cutáneas).

Reumáticas:
Artritis reumatoidea, fibromialgia, artrosis, etc.

Vasculares periféricas:
Arteriales y venosas. Várices y úlceras.

Neurológicas:
Demencia senil, enfermedad de Parkinson, enfermedad de Alzheimer, accidente cerebro-vascular (todas ellas en estadios iniciales), cefalea, alteraciones sensoriales asociadas a la cefalea.

Gastrointestinales:
Colon espasmódico, hemorroides, gastritis, etc.

Metabólicas:
Diabetes, hipercolesterolemia, gota, etc.

Dermatológicas:
Acné, psoriasis, dermatitis seborreica.

Estética:
Adiposidades localizadas, celulitis, microvárices, secuelas de quemaduras, cicatrización de heridas.

Traumatológicas:
Hernia de disco, tendinitis, dolor agudo y crónico, etc.

Oncológicas:
Coadyugante de terapias oncológicas.

Cardiológicas:
Cardiopatía isquémica, esquenosis cardíaca, angina de pecho.

Otorrinolaringología:
Síndrome vertiginoso, mareos, acúfenos.