Hay una tendencia que está creciendo. Habitaciones, garajes y quinchos pueden generar por miles de pesos.
Más de dos millones de propiedades se encuentran vacías o infrautilizadas en Argentina. Lo que para algunos representa un gasto sin retorno, para otros se convirtió en una fuente constante de ingresos por medio del alquiler. Plataformas digitales como Airbnb y SpacePal impulsan este nuevo modelo.
Se aprovecha así al máximo cada metro cuadrado disponible dentro de una vivienda, desde terrazas hasta garajes, pasando por habitaciones y patios.
El 71% de los anfitriones en Airbnb dentro del país alquila su casa para sumar dinero extra. Sin embargo, el fenómeno no se limita a turistas o estadías de corta duración. Las casas, departamentos y oficinas también pueden ofrecerse para eventos, producciones audiovisuales, sesiones fotográficas, reuniones de trabajo y capacitaciones.
Según datos de SpacePal, una plataforma especializada en este tipo de alquileres, los ingresos pueden ir desde $15.000 hasta $1.600.000 por día, según el tipo de espacio y el uso.
La Ciudad Autónoma de Buenos Aires se consolidó como uno de los centros más dinámicos para las producciones audiovisuales. La arquitectura, la diversidad de espacios y la facilidad de conexión logística convierten a la ciudad en un escenario atractivo para series, películas, publicidades y campañas de moda. Este tipo de producciones busca locaciones auténticas y con buena luz, lo que permite que casas amplias facturen entre $500.000 y $1.600.000 diarios, sin necesidad de desocupar por completo el inmueble.
Para los eventos corporativos, capacitaciones o encuentros profesionales, los espacios más demandados son oficinas, estudios y salas bien ubicadas. El alquiler puede alcanzar los $500.000 por jornada, según el equipamiento y la accesibilidad.
En el caso de las sesiones de fotos, los espacios con estética definida, diseño de autor o elementos distintivos marcan la diferencia. Los montos en este rubro oscilan entre $200.000 y $900.000 por producción. Incluso propiedades modestas pueden resultar atractivas si cuentan con iluminación natural o una decoración particular.
Las celebraciones personales también forman parte del auge: cumpleaños, casamientos y reuniones familiares encuentran en jardines, quinchos y terrazas una alternativa más accesible y personalizada. Los valores en estos casos van desde los $300.000 hasta $1.000.000 por jornada, generalmente con un uso de ocho a diez horas.
Más allá de las jornadas completas, SpacePal también registra un fuerte movimiento en los alquileres por hora o por sector específico de una propiedad. Una habitación puede alquilarse desde $20.000, un garaje desde $45.000 y un quincho desde $60.000. En casos especiales, el valor se establece según el diámetro o superficie útil: una habitación puede llegar a $110.000, un garaje a $145.000 y un quincho bien equipado, hasta $400.000.
Este modelo de alquiler no exige mudanzas ni grandes inversiones. A diferencia del alquiler residencial tradicional, la vivienda puede mantenerse ocupada por su propietario mientras se destina una parte puntual del espacio a usos comerciales. La clave está en adaptar el lugar a la demanda del mercado, con mejoras mínimas como iluminación, decoración temática o mobiliario funcional.
El auge de este tipo de alquileres responde a un cambio de paradigma: lo que antes se consideraba “espacio muerto” hoy se percibe como una oportunidad. Un jardín sin uso, una terraza vacía o un garage subutilizado pueden generar ingresos sostenidos, sin afectar la vida cotidiana del dueño.