En este informe, te contamos de qué modo comprar acciones de Mercado Libre.
Hace 25 años, Marcos Galperin fundó Mercado Libre, que con el correr del tiempo se transformó en un gigante del comercio electrónico en Iberoamérica. Actualmente opera en 18 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, el Perú, la República Dominicana, Uruguay y Venezuela. ¿Es posible comprar acciones de Mercado Libre?
El paquete accionario de Mercado Libre está compuesto por una importante cantidad de inversores. Además del propio Galperin –cuyas acciones están en cabeza de Galperin Trust- aparecen grupos económicos estadounidenses como Capital Research y JP Morgan y los británicos Baillie Gifford & Co. o T. Rowe Price Intenational, entre otros.
Para comprar acciones de Mercado Libre es necesario instalar una aplicación confiable de un bróker habilitado en la Argentina como, por ejemplo, InvertirOnline o Bull Market Brokers.
Luego, se deberán seguir pasos específicos para hacerse con un porcentaje del paquete accionario:
Cabe recordar que para poder comprar acciones de MercadoLibre, en primer lugar precisamos depositar dinero en la cuenta de bróker. Y la forma más habitual es la de depositar dinero a través de transferencia bancaria.
Sin embargo, muchos brókeres también permiten depositar con tarjeta de crédito/débito o incluso monederos electrónicos como PayPal. Los depósitos suelen ser gratuitos, y la mayoría de los brókeres no tienen un requisito de depósito mínimo.
Tras adquirir acciones de Mercado Libre, es aconsejable hacer un seguimiento del valor de nuestra inversión, así sabremos si es necesario tomar alguna decisión, como vender algunas de nuestras acciones o tal vez comprar más.
Si se trata de una inversión a corto plazo, podemos considerar usar varios tipos de órdenes para gestionar las inversiones. Así, una orden de toma de ganancias nos posibilita establecer un precio al cual nuestras acciones se venden automáticamente para asegurar ganancias; mientras que una orden de stop-loss -órdenes cada vez más utilizadas en los mercados financieros, dado que permiten asumir más riesgo de inversión con seguridad- puede favorecer a limitar las pérdidas si los precios de las acciones caen.