El macabro hallazgo tuvo movilizó a la Policía Científica del lugar. Estos son los primeros datos oficiales.
El hallazgo de restos óseos humanos al costado de la ruta abrió una investigación judicial, que busca determinar la identidad de la víctima y las circunstancias del hecho. El descubrimiento ocurrió en una zona de malezas, en un sector de difícil acceso.
El operativo se desplegó en un área conocida como “5 Arroyos”, a unos 13 metros de un camino vecinal, cerca de un pinar lindante a un predio de la firma “Buen Día”. Se trata de un sector con vegetación densa, lo que complicó las tareas iniciales.
Fuentes policiales indicaron que el escalofriante descubrimiento ocurrió en Puerto Esperanza, Misiones, ubicada a unos 500 metros de la ruta nacional 12, a la altura del kilómetro 1576.
Tras el alerta, los agentes delimitaron el perímetro y comenzaron las tareas de relevamiento. En ese contexto, los peritos identificaron al menos 34 restos óseos, entre ellos un cráneo, vértebras y partes de extremidades superiores e inferiores.
El procedimiento quedó a cargo de efectivos policiales y de Policía Científica, que trabajaron en el lugar para preservar la escena, mientras la Justicia ordenó peritajes para avanzar en la causa.
Y además, incluyó un trabajo minucioso para evitar la contaminación de posibles pruebas, con el objetivo de reconstruir lo ocurrido en el lugar.
Durante la inspección, los especialistas no solo relevaron los restos óseos, sino también se confirmó el hallazgo de distintos elementos que podrían aportar información relevante.
Entre los objetos secuestrados se encontraron:
Estas prendas quedaron bajo análisis pericial, ya que podrían ayudar a identificar a la víctima o aportar indicios sobre el contexto en el que se produjo el hecho.
De forma preliminar, el médico policial señaló que los restos serían compatibles con una persona de sexo masculino, aunque esa información deberá ser confirmada mediante estudios forenses más detallados.
La causa quedó en manos del juzgado en turno de Misiones, que ordenó avanzar con pericias específicas para establecer tanto la identidad como el tiempo transcurrido desde la muerte. Por el momento, la investigación sigue abierta y no se descartan nuevas medidas.
Los resultados de los análisis serán determinantes para reconstruir el caso y definir los próximos pasos en la búsqueda de respuestas.
Medios locales precisaron que la policía montó un perímetro para preservar la prueba y evitar el ingreso de cualquier individuo mientras los expertos realizaban las tareas. No se descartaron nuevas medidas investigativas, entre ellas la toma de muestras en fincas vecinas y la revisión de cámaras.
Los peritajes incluirán comparación de ADN y cotejo odontológico para intentar la identificación. La extracción de material genético y el estado de conservación de los huesos definirán plazos, que pueden ser prolongados en función de los análisis.
Por ahora los investigadores tratan los hallazgos como restos humanos sujetos a estudio científico y judicial.