Neuquén > “Propongo la pintura como ficción de una realidad tan dolorosa como estimulante. Y este lenguaje ficcional me acerca más, paradójicamente, a la esencia de los conflictos”. Con esas palabras, la artista plástica Diana Dowek definía su manera de hacer arte, en una entrevista publicada el año pasado, y sin dudas hablaba a las claras de las intenciones que aparecen en sus pinturas. La artista evoca la memoria y sus cuadros son metáforas que dejan ver la herida abierta y mal suturada del cuerpo social. Hoy a las 20.30 estará en el MNBA (Mitre y Santa Cruz), donde inaugurará su muestra "La pintura es un campo de batalla". La entrada es libre y gratuita.
La exposición está compuesta por 50 pinturas, como relató el director del museo, Oscar Smoljan: “Se trata de una obra retrospectiva, con obras desde los años '70 hasta las últimas. Están representados todos los períodos, todas las series, comenzando por las referencias a la dictadura de Onganía y todos los hechos sucesivos que ocurrieron en el país; la serie de los espejos, de los alambrados, está la serie de las instituciones. Ella se anticipó por varios años a la caída de las instituciones. Hizo el congreso con el agua que se lo llevaba, el Banco Nación incendiado, todo lo que ocurrió”.
De denuncia
Esta exposición ofrece piezas de belleza sobrecogedora; ráfagas de un pasado y testimonios del presente. Una obra de cohesión, de logros expresivos, y un incalculable humanismo. Porque el compromiso militante que identificó siempre a Dowek no sólo se ve en sus actos, sino también en sus pinceladas.
“Por eso la muestra se llama ‘La pintura es un campo de batalla’, como lo hacía Gabriel Celaya, poeta y escritor español que utilizaba la literatura para fijar posiciones políticas; en el caso de ella, el pincel, la materia, la forma de componer y formar imágenes tiene que ver con la denuncia social y la idea de una toma de conciencia sobre actos aberrantes y complejos que forman parte de nuestra historia. Desde el arte y su esencia que endiosa a la libertad, tratan de denunciar con su arte cuando la atropellan o hay injusticia”, describió Smoljan.
La más importante en Neuquén
Una de las obras que se expondrán será "Zona de catástrofe o poder vulnerable", que pertenece al patrimonio permanente del museo desde el momento de la fundación: “La obra que nos donó es la más importante que ella produjo, y fue un acto de absoluta generosidad. Estuvo desde el principio, cuando se inauguró el museo. Muestra al Congreso -es del año 1996- que lo abrazan las aguas, de la serie 'Bajan turbias las aguas', y esa obra en especial es extraordinaria porque es una ilusión óptica. Lo que uno observa es un espejo, aunque no se dé cuenta. La obra está en el techo escondida. Esa la armamos y la vamos a presentar".
Solidaria
El propósito de la artista, según algunos expertos, es “perfilar las contradicciones humanas: plenitud y vacío, libertad y opresión, placer y dolor, apertura y encierro, acentuando el drama que importa la presencia inexorable de estos conflictos”. Sus propuestas parten cada año de investigaciones de problemáticas humanas y sociales, y siempre tiene el lente puesto en la preocupación por los demás. Porque como contó Smoljan: “Un hecho que yo quería resaltar es que cuando fue lo del volcán Puyehue ella estuvo entre los artistas que donaron obras. La de Dowek la compró en su momento una empresa de acá y fue la más cara que se remató. Lo que se obtuvo se donó a Villa La Angostura. Es una artista muy comprometida, no sólo con las cuestiones sociales nacionales, de carácter político, sino también con cuestiones humanitarias, del medioambiente. Es una artista sumamente solidaria y ella va a estar presente en la inauguración de la muestra”.
Reconocida
Es la primera muestra de la artista que se hace en el MNBA. En la ciudad estuvo, antes de que se inaugurara el museo, en el Gregorio Álvarez. A nivel nacional expuso en el Museo Nacional de Buenos Aires y en el Centro Cultural Recoleta. Ganó el año pasado el premio del Banco Central y ganó becas del Kónex. Fue la segunda mujer en ganar -desde que se creó en 1992- el premio a la Trayectoria en Artes Plásticas del Fondo Nacional de la Artes. Como resaltó el director del museo: “Tiene muchísimas distinciones. En varios concursos yo fui jurado. Una artista que dona su obra más importante para un museo que nacía en la Patagonia, desde el punto de vista de la federalización del patrimonio, nos habla de ella. No tuvo mejor idea que donar lo más importante que tenía, esa obra que es de cinco metros por tres de alto, que es extraordinaria. Es una obra de arte para un gran museo. Tendría que estar en el centro del mundo y, por suerte, la tenemos nosotros en Neuquén”.