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Pasos para reconstruir el poder perdido

Mientras Cristina Kirchner intenta elevar su imagen con distintos actos en todo el país, los ruralistas se alistan y la oposición busca candidatos.
Campo
Pero, a su vez, los relevamientos dan cuenta de un dato interesante: la dirigencia del campo pierde peso específico con el correr de los días, cada vez más lejos de aquellos tiempos en que los dirigentes de las cuatro entidades eran los más poderosos del país.
Justo cuando alguno de ellos analiza la posibilidad de lanzarse a la arena política, como Mario Llambías y Eduardo Buzzi, quien sorprendió con su acercamiento a Eduardo Duhalde.
No obstante, están decididos a lanzar un frente electoral para las legislativas de 2009, sin partido pero con la intención de integrar listas en distintas estructuras políticas.
Una encuesta de Ibarómetro señala que no hay dirigentes de la política tradicional que puedan representar los intereses del campo y da cuentas de datos que muestran la sensible caída de los ruralistas en la conceptualización general.
Alfredo De Angeli, con el 35,7 por ciento, es el mejor posicionado, seguido por Buzzi, con el 16,2 por ciento, Luciano Miguens, 6,3 por ciento y Llambías, con un exiguo 2,6 por ciento.

Oposición
El ingreso de ellos en la escena política obedece también a que la oposición no puede articular una propuesta atractiva para la sociedad.
El político mejor posicionado es Julio Cobos, tras su voto «no positivo», en un marco donde el radical se encuentra, valga paradoja, en soledad.
Esto es así porque su participación en el Gobierno es formal a raíz del enfrentamiento con los Kirchner por las retenciones.
Mientras que la UCR aún no le autorizan el reingreso, a pesar de los esfuerzos que realizan Raúl Alfonsín y el Coti Nosiglia, entre otros.
Nada más están a su lado, un puñado de pocos radicales K, ahora alejados del calor oficial.
Esta rara situación de un político con elevada imagen positiva pero huérfano de estructura es lo que le permite recibir varios coqueteos.
Por ejemplo, Duhalde lo elogió en el marco de esa tarea de juntar a todo aquel enfrentado con el matrimonio Kirchner.
En las filas de la Coalición Cívica reina también cierto desconcierto, más que nada por las idas y venidas de Elisa Carrió.
Por caso, apenas llegada de México, adonde fue a ver a su hijo, le aseguró a Margarita Stolbizer que debido a la delicada situación política, se iba a abstener por un tiempo de criticar al Gobierno.
Horas después, salió a advertir que difícilmente Cristina pudiera llegara a fin de año. Stobizer no salía de su asombro.
Ante el desconcierto que provoca a propios y extraños, tal como sucedió con el ARI, Elisa Carrió anticipó que se alejará un tiempo en lo que llamó un «retiro estratégico».
Por el lado del macrismo, la intención es presentar listas con hombres y mujeres de prestigio, siempre con vistas a la candidatura presidencial de Mauricio Macri en 2011.
La estrategia allí es la misma de siempre, la de ganar puntos con la gestión, aunque se admite que cada área, como por ejemplo, educación, transporte y servicios, encierran graves problemas históricos.

Confianza
Mientras la oposición busca su destino, en el Gobierno analizan los pasos a seguir, y en el entorno de Cristina han ocupado lugares de privilegio el jefe de Gabinete, Sergio Massa y el ministro del Interior, Florencio Randazzo.
Uno de los objetivos principales de los nuevos tiempos será restablecer la confianza tanto interna como externa.
Para ello, será vital la reestructuración del INDEC y que las cifras vuelvan a ser confiables para todos.
La idea es relegar a Guillermo Moreno del manejo de las estadísticas y reemplazarlo por alguien de prestigio, aunque hay muy pocos que quieran agarrar esa brasa.
Además, se hace complejo blanquear las cifras sin correr el riesgo de que los tenedores de títulos de deuda atados a la inflación inicien acciones legales contra el país.
Aunque, sí se sigue trabajando en el tema de «acercar la cifras” a lo que percibe la gente día a día.
El arreglo del problema de la deuda con el Club de París, por unos 6.000 millones de dólares, también figura entre las prioridades, con el fin de reinsertar al país en el círculo de la confianza internacional.
Aquí el problema es el mundo concentrado de las finanzas le exige al país un monitoreo previo del FMI y un acuerdo con los acreedores que quedaron fuera del canje, dos condiciones que el gobierno considera inaceptables.
Esta semana, el subsecretario de Asuntos Hemisféricos de los Estados Unidos, Thomas Shannon, volvió a dar el apoyo para la negociación sin tantas condiciones. Pero, claro, es la palabra de un funcionario de un gobierno saliente.
Para colmo, se han resentido las relaciones con España, uno de los pocos países de ese mundo central con el cual se mantenían relaciones normales.
La desprolija cuestión de Aerolíneas y las críticas presidenciales a un informe del Banco Central de España enfriaron aún más los lazos con la administración socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.
En el espinoso camino de restablecer relaciones con el mundo trascendió que la Presidenta será recibida en Nueva York por las autoridades del Nasdaq, la Bolsa electrónica de los Estados Unidos, y podría tocar la campana de apertura de sesiones de Wall Street.
Hace dos años, el ex presidente Néstor Kirchner también hizo lo mismo con el fin de alejar a la Argentina del aislamiento financiero.
Sin embargo, hoy se habla allí de un nuevo default del país. Indudablemente, se deberán mostrar importantes logros para que la credibilidad regrese algún día por estas tierras.