Horacio Quiroga decidió ahorrarse algunos inconvenientes. En la versión neuquina de Cambiemos nadie se atreve a hablar todavía de la sucesión por la capital. El mandato fue claro: esa discusión volverá a escena una vez que terminen las elecciones provinciales del 10 de marzo, donde Pechi tratará una vez más de conseguir el postergado anhelo de ser gobernador de la provincia. Hace al menos dos años que hay una lista de posibles candidatos para la sucesión del jefe comunal: a fin de año termina su cuarta gestión y no puede volver a postularse porque la Carta Orgánica municipal impide más de dos mandatos consecutivos. Con todo, la bajada de línea fue clara: el intendente pidió a su entorno poner todo el foco en la elección que Omar Guitiérrez fijó para el 10 de marzo, para luego dar una batalla en la capital. Marcelo Bermúdez, secretario de Coordinación; Guillermo Monazani, presidente del Concejo; José Luis Artaza (Economía) y David Schlereth siguen en esa lista de nombres que podrían tratar de revalidar el lugar de Cambiemos en la capital. En el plano provincial, Pechi todavía debe definir a su compañera de fórmula (será una mujer y del interior provincial). Desde hace meses que el macrismo en la provincia comenzó a hacer pie en varias localidades, con el pretexto de su escuela de cuadros políticos. Ya era un secreto a voces el desdoblamiento de las elecciones provinciales de las nacionales, y trató de hacer los deberes desde temprano. Así, en un comicio diferente, tratará de revalidar su posición de dos elecciones del año pasado en las que se impuso: la de diputados nacionales y las de medio término de la capital, donde se renovó la mitad del Deliberante.