Antes no había más rastros que algunas manchas de sangre, piedras y botellas rotas en la calle y el testimonio de algún ocasional transeúnte que había presenciado la pelea.
Pero ahora no hace falta imaginarse lo que muchas veces ocurre a la salida de los boliches durante las violentas madrugadas que se viven en la ciudad de Neuquén. Los mismos participantes son los que filman las grescas y después las suben a las redes sociales para compartirlas con sus amigos e, indirectamente, con el resto de la sociedad.
Es llamativo el nivel de violencia que tienen algunos jóvenes a la salida de los boliches bailables.
El fin de semana pasado quedó registrado un feroz enfrentamiento entre dos grupos a la salida del boliche El Mega, en la calle Perticone, a pocos metros de la multitrocha. En menos de un minuto, los jóvenes se pegaron con todo lo que tenían a mano y la oportuna intervención de un policía logró que los ánimos se calmaran y las cosas no pasaran a mayores. Hubo heridos, seguramente, por el nivel de los golpes que pudieron verse en el video. No murió nadie sólo de milagro.
Este tipo de peleas se repite los fines de semana en varios de los boliches bailables que hay en la ciudad, sin que nadie haga algo al respecto. Son enfrentamientos calcados que se originan por cualquier entredicho o malentendido, potenciado por los efectos del alcohol.
¿Hay leyes u ordenanzas que pueden frenar este tipo de situaciones? ¿Debe estar la Policía de manera preventiva? ¿O simplemente es necesario esperar a que salga publicada y promocionada la próxima pelea? Dejo las preguntas a modo de inquietudes. Si es que a alguien le inquieta este tipo de situaciones.