Obligado por el impacto mediático del conflicto en Chubut, Guillermo Pereyra envió ayer un mensaje a sus filas, en medio de la amenaza de las empresas de servicios especiales de recortar 1500 puestos de trabajo en la provincia. Recordó que Neuquén tiene un barril interno a 67,5 dólares que permite que no se desplome la actividad y un gran potencial gasífero, mientras que Chubut atraviesa una coyuntura muy adversa, ya que el 40% de su petróleo se exporta a precios internacionales, por debajo de los 30 dólares.
Parece que no es momento para que el patriarca petrolero cumpla con su anunciado retiro del gremio.