¿Por qué los perros se persiguen la cola?

Suele ser un juego, pero hay que estar atentos: puede tratarse de una dolencia o un trastorno.

Hay muchos motivos para explicar por qué un perro se persigue la cola. Una de las razones, tal vez la principal, es que están aburridos y pretenden divertirse, especialmente si son cachorros. En las mascotas, este comportamiento se refuerza si el dueño ríe y le presta atención. Sin embargo, a veces puede ser una señal de alarma. Si lo hace de forma muy repetida e incluso se muerde, el motivo puede ser que esté sufriendo algún tipo de dolencia o que un parásito le esté molestando.

Curiosamente, la genética influye en la tendencia de los perros de perseguirse la cola. Ciertas razas, como los pastores alemanes o los terriers, son más propensos a hacerlo, sobre todo cuando están aburridos y frustrados. Un comportamiento repetido y ritualizado les proporciona una recompensa psicológica que los ayuda a reducir la sensación de estrés y de frustración.

En otros casos, este comportamiento puede estar reflejando que el perro sufre una dolencia mental llamada desorden canino compulsivo. Los investigadores encuentran muchas similitudes entre este problema canino y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC) de humanos, lo que sugiere que ambos comparten unas mismas causas biológicas. Por eso, algunos autores tratan de estudiar a los perros para entender el origen del TOC en el hombre.

Una investigación publicada en 2016 en la revista PLOS ONE por investigadores de la Universidad de Lohi (Finlandia) descubrió varios indicios de que los perros pueden ser un buen modelo para estudiar el TOC humano. En primer lugar, averiguaron que los perros que se cazan la cola tienen mayor probabilidad de sufrir otros comportamientos compulsivos, como quedarse congelados, que los que no se persiguen la cola. Además, observaron que los perros que más se perseguían la cola eran más tímidos y menos agresivos con los humanos. Según sugirieron, esta timidez canina comparte características con la inhibición que experimentan personas que se caracterizan por un comportamiento basado en la contención, en la huida y en evitar nuevas cosas, características de muchas personas con comportamiento obsesivo compulsivo.

Los cachorros: Los cachorros son los que más se persiguen la cola: buscan jugar y llamar la atención del amo.

Puede terminar en una amputación

Por Sergio Gómez (veterinario)

Los perros tienen varios motivos para seguirse la cola. Uno es ser fiel a su instinto de caza (ven su cola como una presa y, al moverse, trata de atraparla), otras veces la persiguen simplemente por aburrimiento y la ven ni más ni menos que como un juguete al que buscan agarrar. Lo más preocupante de estas cuestiones es cuando, de tanta repetición, se termina convirtiendo en un vicio, en el que podemos observar a nuestro perro durante buena parte del día intentando agarrarse la cola y quedando sumamente agotado por no poder alcanzar su objetivo. O peor aún: si nuestra mascota finalmente logra atrapar su cola y la muerde, este tipo de acción -además de dolerle- puede llegar a provocarle un importante sangrado y un consecuente foco infeccioso. En estas ocasiones, hay que colocarle un collar isabelino y, en ciertos casos graves, hasta es necesario amputarle un pedazo de la cola.

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