Divisiones
La situación refleja en realidad las profundas divisiones en Paraguay. Mientras que la oposición apoya la asunción de Duarte Frutos, la alianza oficialista junto con algunos partidos de derecha la consideran ilegal.
Es que, según la Constitución, un ex presidente debe ser senador vitalicio (con voz, pero sin voto en las sesiones), pero Duarte Frutos se postuló para senador activo y ganó la banca, avalado por una Corte Suprema cuya composición estaba mayoritariamente alineada con su gobierno.
Este tema divide las aguas en Paraguay, ya que el oficialismo considera como ilegal la candidatura.
La expectativa se centró ayer en que la Cámara de Senadores buscara soluciones al conflicto, aunque al cierre de esta edición no había resultados en ese sentido.