Primeros auxilios, clave para ayudarlos

Cuando una mascota sufre un accidente, precisa de nuestra rápida acción. Te contamos qué hacer.

Tal como ocurre con nosotros, los animales domésticos pueden tener un accidente y requerir asistencia inmediata -antes de la llegada al veterinario- para tratar la urgencia. Es por eso que para cuidarlos mejor deberíamos aprender algunos primeros auxilios para mascotas, para tener esas nociones básicas tan importantes en caso de necesitarlos. Y atentos con algo que juega un rol fundamental en estos casos extremos: evitar manifestar que la situación nos supera o entrar en pánico. Dado que los animales son muy sensibles a nuestros cambios de ánimo, es muy importante mantener la calma para que ellos no se pongan nerviosos.

Si el perro o gato se ha lastimado y tiene sangrado, hay que cubrir la herida con gasas esterilizadas y hacer presión en la herida, pero sin realizar torniquetes. Si la lesión no es profunda, conviene aplicar con un antiséptico, como agua oxigenada o solución de iodopovidona, para lavar y desinfectar la herida. Luego será el veterinario el que evalúe la necesidad de realizar una sutura o no. Si sospechamos que hay fractura, hay que hacer lo posible para no mover el miembro afectado durante el traslado.

Evitar riesgos: Alejarlos de zonas peligrosas o que entren en contacto con objetos dañinos.

Si ocurre una quemadura por fuego, hacer correr abundante agua fría sobre la zona afectada durante 20 minutos. Si ha ocurrido electrocución, si el animal aún está en contacto con la corriente, cortar el suministro eléctrico inmediatamente, y una vez fuera de peligro, proceder de la misma manera.

Si la mascota tiene convulsiones, colocar algo mullido para evitar que se golpee con las sacudidas y mantener las manos alejadas de su boca. La atención veterinaria debe ser inmediata en este caso porque se requiere medicación.

Si un perro presenta síntomas de inquietud, intentos de vómitos sin éxito, saliva espumosa, abdomen hinchado y duro, puede tener una torsión de estómago, una situación potencialmente muy peligrosa. La consulta al veterinario debe ser urgente. Una de las formas de prevenir esta situación tan angustiante para los dueños de perros es evitar que el animal haga ejercicios violentos antes o después de las comidas.

No entrar en pánico ante una emergencia

Por Sergio Gómez (veterinario)

Hay una medida fundamental en este tipo de acciones: no entrar en pánico en caso de emergencia. A partir de ahí, es importante usar mucho el sentido común. Lo primero que tenés que hacer es asegurarte de que no te muerda (para eso hay que atarle el hocico con un hilo o un cordón). Esto es fundamental para aplicar los primeros auxilios con comodidad y sin riesgos para vos. Al margen de los conocimientos que puedas tener, se recomienda contar con el número de teléfono del veterinario porque no sólo vas a saber cuánto puede demorarse en llegar, sino que te puede aconsejar sobre qué hacer. Tips: hielo en un golpe, acariciarlo y hablarle hasta que vuelva en sí en caso de convulsiones, inmovilizar la zona si hay fractura, no hacer respiración boca a boca aunque sí masajes cardíacos; si hay envenenamiento, ir urgente a una veterinaria; y si tenés una muestra del veneno que tomó, llevalo.

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