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Primeros desencuentros después de las primarias

No hubo acercamientos tras los resultados del domingo y las primeras declaraciones públicas fueron duras. El MPN ahora se llamó a silencio. La unidad aun está lejos.

Por Ramiro Morales

Tal como se esperaba, las elecciones primarias dejaron profundas heridas dentro del Movimiento Popular Neuquino. Las declaraciones previas y posteriores a los comicios, que tuvieron como ganador a Guillermo Pereyra, se convirtieron en puñales que acentuaron la sangría en el partido provincial.
El dirigente petrolero dio el batacazo y finalmente será el candidato a senador por el MPN en las elecciones de octubre. Resta ahora saber si a esos comicios llegará con todo el apoyo partidario o si quedará debilitado por la crudeza que tuvo la interna.
Todos pensaban que una vez que finalizaron las primarias, ambos sectores intentarían algún acercamiento, pero no fue así. O al menos no se reflejó en las declaraciones que se hicieron públicas a través de los medios.
Pereyra dijo que era necesario que el Gobierno corrija el rumbo y mejore la gestión. Sapag fue tajante: “No acepto consejos. El gobernador soy yo”.
El dirigente sindical sabe que una buena parte de los 100.000 votos que consiguió el pasado domingo, la gran mayoría, pertenecen a los independientes que decidieron participar en la interna del MPN. Se intuye que la motivación para intervenir en la pelea fue para castigar la gestión kirchnerista (y por ende, a los aliados) y otros para debilitar al oficialismo.
Lo que no se sabe con certeza (probablemente nuca se sepa) es cuántos votos emepenistas recibió Pereyra. En el caso de que fuera una amplia mayoría, el ahora candidato a senador podría estar tranquilo esperando a las elecciones de octubre, puesto que tendría un fuerte aval de su propio partido. Pero en caso de que ese apoyo mayoritario fuera del electorado independiente debería enfocarse en tratar de reconstruir las relaciones puertas adentro para evitar un gran quiebre.
El MPN logró acaparar toda la atención en las primarias, con un 55 por ciento de los votos, dejando al resto de las fuerzas políticas reducidas a un porcentaje muy bajo y muy lejos del ganador. El segundo lugar lo disputaron el Frente para la Victoria (muy golpeado en estos comicios) y Compromiso Cívico Neuquino, que también esperaba más votos de los que sacó.
La victoria de Pereyra cambió el escenario por completo, tanto para el oficialismo como para el resto de la oposición.
El abanico electoral tendrá ahora una nueva opción para los “anti-k”, lugar que hasta antes del domingo ostentaba Compromiso Cívico Neuquino, la única fuerza opositora al gobierno nacional con chances de conseguir una banca, por lo que tanto Pereyra como Inaudi intentarán captar esa corriente contra el Frente para la Victoria.
¿Qué ocurrirá puertas adentro del MPN? Después de las primeras frases en caliente los dos sectores que se enfrentaron se llamaron a silencio. Hay quienes aseguran que se hará todo posible por la tan mentada unidad. Otros sostienen que en octubre se llevará a cabo la batalla final y que esa elección será el punto de inflexión para el futuro del partido provincial.