Con su negativa a ceder tierras para que el Municipio pueda abrir paso a la calle Lanín para comunicar el centro de la ciudad con Valentina Sur sin tener que transitar la multitrocha, el Ejército Argentino revela su marcado desinterés en facilitar una vía de acceso cercana al sitio donde funcionó La Escuelita, utilizada por los grupos de tareas para detener y torturar ciudadanos durante la última dictadura.
Así lo expresa con toda claridad el director de Ingenieros e Infraestructura, Ricardo Filipi, cuando en una nota que le envió al intendente Horacio Quiroga le recuerda la causa (la número 8736) que involucra al ex jefe de Inteligencia del Comando de la Sexta Brigada, Oscar Reinhold, por delitos de lesa humanidad. Y se escuda en que todo el predio del Batallón de Ingenieros de Montaña es una virtual zona protegida del gobierno nacional.
Esta actitud del Ejército parecería ser un punto de quiebre en las buenas relaciones que venía sosteniendo hasta ahora con las sucesivas administraciones municipales aportando maquinarias viales, de carga y personal militar para prestar diferentes actividades en la ciudad.
Seguramente este pedido de las autoridades municipales y de los concejales lejos está de abrir una polémica por la cuestión de derechos humanos, sino más bien de contribuir a dar un poco más de comunicación al ordenamiento urbano de una ciudad que no para de crecer.
Evidentemente, la última palabra en el diferendo la tendrá el Ministerio de Defensa, cuyo titular es Agustín Rossi, dirigente kirchnerista santafecino y enérgico defensor del actual titular del Ejército, César Milani, un militar cuestionado por sus papel durante la dictadura.