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El procedimiento médico al que fue sometido Mirtha Legrand, en el que le colocaron dos stents, es muy frecuente y casi se convirtió en una práctica ambulatoria gracias al avance de la tecnología y a la capacitación. A continuación, te explicamos de qué se trata.
“Se le realizó una cinecoronariografía, encontrándose una obstrucción coronaria, resolviéndose con la colocación de dos stents”, informó el primer parte médico del Sanatorio Mater Dei tras la internación de la diva. Primero, cabe precisar que la cinecoronariografía o cateterismo es una técnica mínimamente invasiva en la que se introduce al cuerpo un tubo delgado (catéter) a través de una arteria hasta llegar al nacimiento de las arterias coronarias y al inyectar un líquido de contraste yodado, un equipo especial de rayos X permite determinar dónde hay una obstrucción causada por una placa de colesterol o un coágulo. Los atascos pueden provocar angina de pecho o un infarto de miocardio, por lo cual el resultado de este estudio puede conducir a la realización de una angioplastia, la colocación de un stent o a una cirugía de by-pass coronario.
En el caso de la Chiqui, la obstrucción hallada fue resuelta con la colocación de dos stents, que son unos pequeños tubos de malla metálica que se expande dentro de una arteria y que se coloca durante un procedimiento llamado angioplastia. Desde el Instituto Cardiovascular de Buenos Aires (ICBA), señalan que existen dos tipos de stents: los convencionales y los liberadores de fármacos. “La diferencia entre ambos radica en que los últimos contienen en su estructura un polímero responsable de contener y liberar la droga que evita la reobstrucción”, agregaron. “Este proceso completo es el que se conoce como angioplastia transluminal coronaria”, apuntan desde el Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).
Los expertos del CACI destacaron el crecimiento tecnológico y la capacitación humana para el desarrollo de los procedimientos por cateterismo, entre los que sobresalen la angioplastia coronaria y los reemplazos de válvulas. En ambos casos, ingresando por la muñeca (vía radial) o por la ingle (femoral), se logra mediante un catéter desobstruir una arteria tapada o reemplazar una válvula que está funcionando mal, sin necesidad de recurrir a la operación tradicional a través del esternón. Son técnicas muy seguras, con un nivel de eficacia cercano al 100% y se estima que se realizan en nuestro país unas 45 mil angioplastias anuales.