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Qué hacer con el ex cine

Por CECILIA SOBERÓN

En pocos días vencerá el plazo para que el edificio donde funcionó el cine Ruca Lihuen sea entregado a la Municipalidad. El intendente Alberto Crespo había informado que la concesión ya no estaría vigente y por ello dejó de funcionar hace un tiempo como un local bailable.
Mientras se produce el regreso del tradicional edificio a manos del municipio conviene preguntarse qué se puede hacer con él. Todos los vecinos de Plaza Huincul saben que el cine se construyó gracias al aporte de la YPF estatal, que no solamente construía viviendas para sus trabajadores sino que además ponía a su disposición una proveeduría donde comprar comida y ropa, un enorme espacio recreativo como el Campo de Deportes y un cine teatro para las actividades culturales.
Pero ese Estado benefactor que todo lo daba ya no existe más, quedaron las obras y ahora este Estado, mucho menos dispuesto y con menos recursos, no sabe qué hacer con ellas.
Fue una decisión valiente de Crespo recuperar el ex cine Ruca Lihuen, aunque sus motivos no estén claros y se hayan manchado con rumores sobre ventas no concretadas por pedido de coimas de sus funcionarios.
De todas maneras ya no vale la pena analizar lo que no fue sino pensar qué se hará a futuro. Es un edificio de grandes dimensiones que necesitará seguramente de una remodelación para ser utilizado nuevamente como cine o como teatro. En principio para que se pueda utilizar, por ejemplo, para la subsede del festival de Cosquín, el escenario debe mejorarse, hay que instalar iluminación que no sea para un local bailable sino para un teatro.
Mucha inversión que en el caos financiero que vive la Municipalidad es casi imposible de pensar que sea posible. Por otro lado, las fuentes tradicionales de inversión tampoco estarán disponibles porque YPF ya invierte mucho dinero para remodelar el viejo club social que se transformará en un verdadero centro cultural, con un espacio para teatro. Tampoco se puede sumar a Cutral Co, por ejemplo para el uso compartido de los recursos del ENIM, porque en la localidad vecina ya se construye un museo en lo que antes era la Casa de la Cultura.
Juan Carlos Giannattasio deberá acudir a su propio riñón para buscar una solución, apelar al MPN que recién recupera la localidad y obtener recursos suficientes para remodelar el edificio. La pregunta es para qué, remodelarlo para hacerlo cine, para que haya dos teatros, no parece que la actividad sea tan importante. Tal vez un centro de convenciones o un lugar para grandes eventos. Una decisión más que deberá tomar el nuevo intendente, antes de que la entrega del edificio permita que usurpadores lo dañen.