Al igual que los humanos, los perros no están exentos de tener, aun desde cachorros, sarro en los dientes. De hecho, es un problema bastante frecuente y tiene efectos físicos y biológicos sobre el animal. Es fácil de identificar debido al color oscuro que van tomando los dientes; sus sustancias, junto con la saliva, se acumulan en los riñones pudiendo provocar trastornos de salud.
Lo ideal para evitar el sarro es cepillarle los dientes al perro diariamente, o al menos una vez por semana deberíamos tomarnos el trabajo de hacerlo, con los productos indicados por el veterinario.
En la actualidad hay muchos alimentos en el mercado que ayudan a prevenir el sarro. Si este está en toda la dentadura de nuestro perro, lo mejor será llevarlo al veterinario, quien lo dormirá un rato y realizará una limpieza profunda, quitando el sarro y dejando los dientes como nuevos. Luego será nuestra tarea seguir cuidando sus dientes dándoles galletitas especiales para tal fin, que además promueven el buen aliento. Algunos de estos alimentos tienen microcristales que se encargan de impedir que todo lo mineral se transforme en sarro, mientras el perro lo mastica. Y también, claro, hay muy buenas cremas dentífricas para aplicarles en la cantidad que el veterinario indique.
El sarro es ocasionado por la mezcla de bacterias y alimentos que quedan atrapados en los dientes y con el tiempo se crea una mineralización dentro de la matriz de la placa dental. También el exceso de calcio y fosfato ayuda a su desarrollo. De esta manera, si notamos un color diferente o mal aliento, debemos acudir al veterinario para que quite las placas de sarro y evalúe la inflamación de encías. Posiblemente, luego de esta intervención, se le deberá suministrar algún tipo de antibiótico durante una semana solamente. Y hay que tener en claro que, si el sarro llega hasta la raíz produciendo caries, se deberá quitar esa pieza afectada.
Puede traer problemas en riñones y corazón
Por Sergio Gómez (veterinario)
El sarro dental (odontolitiasis) se produce a partir del depósito de placa bacteriana bucal junto con minerales propios de la saliva y del alimento sobre el diente. De no ser removido, comienza a acumularse y en primera instancia desprende la encía del diente, lo cual favorece el depósito de más placa bacteriana. Esto genera gingivitis, dolor, infección y hasta el movimiento de piezas dentales, llegando a la enfermedad periodontal. En esta instancia el único tratamiento es la limpieza de dientes y/o extracción, que se realiza bajo anestesia. Para prevenir la formación de sarro se puede realizar limpieza semanal con clorhexidina o agua oxigenada diluida. También es importante que el alimento balanceado esté sin remojar, ya que realiza limpieza mecánica. Es clave mantener la salud bucal de tu animal, ya que no sólo ocasiona dolor y mal aliento, sino que también a largo plazo afecta a los riñones y al corazón.