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“¡Qué mala pata!”

Roma > El papa Francisco bromeó ayer con Cristina Fernández, quien sufrió un esguince en el tobillo izquierdo y llegó al encuentro en Santa Marta con una férula, unos minutos más tarde de lo previsto.
“¡Qué mala pata!”, le dijo con humor el Pontífice, tras recibirla con un beso y un apretón de manos.
Francisco se expresó así luego de que la Presidenta bajara del automóvil oficial con algunas dificultades, a raíz de la férula que debió usar por la torcedura del tobillo.
La mandataria le preguntó al Papa “¿Cómo anda?” y, tras la respuesta de un “bien, bien”, Bergoglio bromeó diciéndole “¡Qué mala pata!”, a lo que la Presidenta con cierta sonrisa respondió: “¡No, no!”.
 
Lesión hotelera
Cristina le informó a Jorge Bergoglio que el domingo le hicieron una resonancia magnética, aclaró que se encuentra “bien” y explicó que se trata de “un esguince de primer grado”.
Tras presentar a su comitiva, la jefa de Estado hizo hincapié en Marcelo Ballesteros: “el médico responsable de atender este percance”.
Aunque la lesión se produjo el domingo, en la región la noticia se dio a conocer ayer. El parte médico oficial, dado a conocer minutos antes de arribar al Vaticano, informó que Cristina sufrió un esguince en su pie izquierdo a raíz de una “torsión” que padeció mientras caminaba por su habitación del hotel Edén de Roma.
Se informó que a la mandataria se le realizó una resonancia magnética nuclear. Se indicó, además, el tratamiento correspondiente y se inmovilizó la articulación con una férula.