{# #} {# #}
Las piezas de Lego son de los objetos más tragados accidentalmente por los niños. Por eso, y para saber qué consecuencias hay en el cuerpo humano tras que esto suceda, un grupo de científicos de Australia y Reino Unido hicieorn la prueba.
Los investigadores ingerieron la cabeza del juguete, de 10 milímetros de largo y ancho, y ninguno experimentó algún síntoma o dolor. Incluso, tardaron entre uno y tres días en expulsarla, aunque ninguno pudo encontrar la pieza entre sus excrementos tras analizarlos dos semanas.