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"Armaron una telenovela con que 'Di Zeo se salvó de milagro'. No sé de qué me salvé de milagro. No sé por qué alertaron a todos". El líder de La Doce fue contundente a la hora de hablar de la frustrada "visita" que le prepararon 50 barras bravas de la facción de Lomas de Zamora, quienes estaban decididos a dar la batalla final en Villa Luro por el poder de los paravalanchas de La Bombonera.
Si bien reconoció el hecho, el "jefe" xeneize negó una interna en la segunda bandeja del club. Para él, se trata de "alguien que quiere que haya un chispazo" para poder aprovechar y meterse.
"Me enteré una hora y pico pasado lo que pasó pero es más lo menos lo que se dice. Yo estaba en La Plata y me fueron a buscar a Villa Luro. Si me querían buscar, estaban medio equivocados. No hay una interna. Mientras Mauro Martín y yo estemos bien, no va a haber interna. Y no estamos bien: estamos muy bien. Mejor que nunca", declaró Di Zeo en diálogo con Fútbol Outsider (por Crónica).
Y agregó: "No sé si estaban armados o no porque no estaba. No tengo idea. Si quiere hablar con Mauro, no es la manera ni las formas. Yo si quiero hablar con alguien bien iría con dos personas, no con 50. Nosotros no lo echamos pero no sé qué debe querer. Él estuvo en Excursionistas pero no sé cuál es el trasfondo de todo esto. La hinchada de Boca somos nosotros, los que todos saben y no hace falta que yo lo diga".
La facción de Lomas de Zamora responde a Walter Coronel (jefe también de los violentos de Los Andes, con una condena a tres años por querer copar la tribuna de Excursionistas el año pasado y un juicio pendiente por doble homicidio en la barra de Boca) y aquella noche se retiraron tras no poder dar con el objetivo pero no sin antes dejar una amenaza: "la próxima vez no hablamos, ejecutamos".
¿Por qué el violento plan nunca llegó a concretarse? Es que el grupo de Lomas se anticipó tanto a la llegada de Di Zeo como a la de Mauro Martín y un llamado de alguien que divisó la situación alertó de lo que estaba pasando a Rafa, quien abortó su viaje a Villa Luro y llamó a la Policía para ayudar a Gabriel Martín, hermano de Mauro y a cargo del club ese jueves.
Los hombres de Coronel le aclararon a Martín que el problema no era con él y que iban a esperar a Di Zeo y a su hermano para librar el enfrentamiento que estaban esperando. Antes, afortunadamente, llegaron dos patrulleros. Y cuando vieron la situación preguntaron qué ocurría a Gabriel Martín, quien no reveló la verdad sino que dijo que era un grupo de gente que estaba preparando un torneo de fútbol para el fin de semana.