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Estamos en marcha, con obras en ejecución, el anuncio de otras inminentes y el proyecto de nuevos desafíos. Ese fue el mensaje esperanzador de las autoridades provinciales y municipales sobre la realidad que se palpita en Neuquén, al tiempo que se aguarda expectante la reactivación de Vaca Muerta, sumergida en la incertidumbre de los mercados en la pospandemia y las negociaciones salariales.
Pocos fueron quienes, desde el Gobierno, hicieron alusión a la curva del COVID-19 en una escalada ascendente y lejos del amesetamiento que todos ansían, principalmente en el sistema sanitario, cuya ocupación en cuidados críticos no baja del 90 por ciento desde hace un par de semanas. Algún funcionario al pasar consideró que un “botón rojo” por 21 días podría ser la solución para el conglomerado Neuquén, donde se concentra la mayor cantidad de positivos y decesos.
Los comercios y las empresas sobreviven y cuentan peso por peso los ingresos para hacer frente los compromisos. El índice del desempleo que se conoció esta semana fue un reflejo de la otra pandemia.
La situación sanitaria sigue siendo preocupante, al igual que la reactivación económica. En medio de esta realidad, algunos ya piensan en las elecciones intermedias de 2021.