Neuquén > Durante la jornada de ayer el Tribunal Oral Federal comenzó a tratar el caso de Virginia Recchia, quien no pudo hacerse presente por problemas de salud. Una amiga de ella declaró que unos siete militares uniformados y "altamente armados" irrumpieron en su domicilio en 1976 para dejarle a su cargo a la hija de Recchia, una beba de un año y medio llamada Natalia.
Jacqueline Bourgin declaró en teleconferencia desde la sede del Consejo de la Magistratura en Buenos Aires. Fue compañera de trabajo de Virginia en Hidronor en El Chocón desde 1974 y habían forjado una relación de amistad.
“Meses después del golpe de Estado estaba en mi casa con mi hija y la empleada. Irrumpen unas 7 u 8 personas, militares, vestían el uniforme militar, botas. Nos apuntaban. Con ellos venía Virginia Recchia y ella tenía a su hijita”, recordó la mujer, quien agregó: “Lo único que me dijo mi amiga fue 'Me llevan, te dejo a la nena'”. Bourgin se acordó que le respondió que no se preocupara y que se comunicaría con su madre.
La testigo describió que su amiga estaba temblando y “desencajada”. “Escuché una voz de mando diciendo que me quede en mi casa”, dijo.
“Fui a buscar a mi marido y fuimos a la comisaría, nos atendió el comisario y nos dijo que no nos podía ayudar y nos aconsejó que entreguemos la nena a su abuela y que nos olvidemos de la situación”, comentó. Recordó que durante esa charla un oficial irrumpió para solicitar las llaves del auto al comisario de manera urgente y diciendo "el sujeto viene caminado, ya lo tenemos’". Al momento de salir de esa comisaría afirmó que se cruzó con el marido de su amiga, Carlos Schedan –actualmente desaparecido- quien era ingresado por dos policías, uno de ellos le dijo: “No se preocupe tenemos a la nena”, alcanzó a decirle.
A partir de la llegada de la madre de Virginia, Mary Price de Recchia, procedente de Trelew, Borgin la acompañó al Comando y a la cárcel sin poder encontrarla. “Una vez del Comando nos enviaron a la cárcel, después de esperar unos minutos apareció Virginia en un estado lamentable, demacrada, flaca, pálida, en un estado de shock, pero con vida”, relató.
Luego se presentó ante el Tribunal Mario Pieri, ex marido de Bourgin, quien dijo conocer a Raúl Guglielminetti y Osvaldo Laurella Crippa por haber sido clientes de su peluquería.
Querellas y fiscalía solicitaron la inclusión por lectura del testimonio que Virginia Recchia brindó con anterioridad, situación que el Tribunal resolverá en otra oportunidad.