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Reclamos vs. derechos

Francisco Carnese.

Allá por los años ‘90, con la privatización de YPF y el pase a manos de Repsol, la ciudad de Cutral Co se levantaba contra lo que significaba por ese entonces su certificado de defunción. Cientos de despidos para una localidad que dependía casi en su totalidad del funcionamiento de la vieja petrolera estatal, promovieron un reclamo atípico, producto de la desesperación. ¿Qué otra cosa que cortar una ruta se podía hacer para que el país se enterara de lo que estaba ocurriendo en esa parte recóndita de la Argentina?
Aquella pueblada, por un reclamo justo, fue el inicio de una metodología de protesta que hoy se replica por cualquier causa y en cualquier parte del territorio nacional, y que pone de relieve la discusión acerca de si la demanda de un sector vale lo mismo que el derecho del conjunto. Los productores frutícolas podrán argumentar que sí, que se trata de la crisis de una economía regional, que la situación de los chacareros afecta no sólo a éstos sino a una provincia entera como Río Negro que vive, directa o indirectamente, de esta actividad.
Pero la película completa muestra otras imágenes: comerciantes de Cipolletti y Neuquén con graves pérdidas, trabajadores de a pie que deben gastar de su propio bolsillo el dinero que quizá no tienen para llegar a su lugar de trabajo a tiempo, gente con movilidad reducida a la que se le dificulta caminar, o madres con bebés en brazos. En definitiva, ciudadanos con derecho a circular que en esta tercera semana ya comienzan a mostrar su hartazgo. Ayer se levantó la medida, a la espera de una reunión que puede ser clave para destrabar un conflicto cuya solución la tienen otros, que, paradójicamente, no pasan a diario por el puente carretero.