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Reconocen a Sara Mansilla por su participación solidaria en el Choconazo

Fue distinguida como "Visitante Ilustre" por el Concejo Deliberante de Villa El Chocón por su lucha por los derechos de los trabajadores.

Cincuenta y dos años después de participar activamente en el "Choconazo", Sara Garodnik de Mansilla fue declarada Visitante Ilustre de Villa El Chocón. La distinción otorgada por el Concejo Deliberante de la localidad se basa en el reconocimiento a su "trayectoria de más de 50 años en la lucha por los derechos de los trabajadores y las trabajadoras y por la preservación de las riquezas de la represa El Chocón para el pueblo neuquino".

Este argumento por el que fue reconocida la llenó de emoción a la actual presidenta de la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) de Neuquén durante el acto de entrega que se realizó en el 47 aniversario de la localidad en el que participaron el intendente de la localidad Nicolás Di Fonzo y el gobernador Omar Gutiérrez. “Es emocionante que me declaren visitante ilustre porque a lo largo de tantos años he luchado para que no se olvidé la importancia de lo que fue el Choconazo, a través de charlas, conferencias, encuentros y he motivado a historiadores, como Juan Quintar, a escribir libros sobre este hecho", explicó Mansilla a LMNeuquén.

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Sin embargo, señaló que esa alegría y emoción se mezcla "con una gran tristeza por las concesiones por treinta años de las centrales hidroeléctricas". Asimismo, recordó a su esposo y compañero de toda la vida, Rubén Mansilla, quien también formó parte de los grupos solidarios con los obreros que trabajaban en la construcción de la denominada "Obra del siglo".

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A mediados de 1969 durante la construcción de la represa de El Chocón, en plena dictadura de Juan Carlos Onganía, comenzaron una serie de huelgas obreras para exigir mejoras laborales que tuvieron su continuidad a fines de febrero de 1970 y que provocó una feroz represión por parte de las fuerzas de seguridad. Las condiciones laborales eran duras con horarios de trabajo que se extendían hasta 12 horas diarias. Hasta allí habían llegado una gran oleada de inmigrantes provenientes de todas las provincias y países vecinos para trabajar en la Obra del Siglo. Los accidentes de trabajo comenzaron a repetirse, dejando varios muertos. El reclamo a la dirigencia de la UOCRA de Neuquén no tuvo efecto por lo que los obreros decidieron autoconvocarse y elegir sus propios delegados, desconociendo a sus representantes sindicales. Una de las empresas que trabajaban en la obra rechazó el petitorio presentado por los trabajadores en relación con los reclamos de aumento salarial y mejores condiciones de trabajo despidiendo a los delegados y originando una huelga masiva, conocida como el "Choconazo".

En ese contexto, Sara, quien por entonces tenía 25 años y un embarazo de tres meses, fue una de las voluntarias que con mucha dedicación y compromiso llevaron adelante el apoyo a los trabajadores y a sus familias. “Claro que compartíamos con alegría la construcción de la obra, pero cuando nos enteramos de los reclamos de los obreros por las pésimas condiciones en las que vivían y trabajaban, además de la muerte de ocho obreros y mutilados, y que la situación era muy compleja, comenzamos a organizarnos desde Neuquén para ayudarlos”, comentó en una entrevista con este cronista al cumplirse los 50 años del "Choconazo". En ese tiempo, la mujer trabajaba como docente y asistente social en la Municipalidad de Neuquén y había comenzado a militar como delegada en la CGT local.

Con precaución por su embarazo, Sara se subía a los camiones para recorrer los barrios de Neuquén, Plottier, Senillosa y Arroyito, y con un megáfono pedía a los vecinos colaboración para los obreros que estaban en huelga. De esta manera, fue una de las que integraron el comité de solidaridad para apoyar y ayudar a los trabajadores que reclamaban mejores condiciones laborales. “Eran miles de obreros, la mayoría habían llegado de otras provincias y países vecinos como Bolivia, Paraguay, que estaban casi en un campo de concentración, a más de 70 kilómetros de la ciudad de Neuquén, aislados, sin un peso porque la empresa había cesado el pago de los salarios, y había que ayudarlos con ropa, comida, medicamentos y dinero”, explicó.

Recordó que las reuniones para organizar las ayudas se realizaban en la capilla del barrio Bouquet Roldán, en la que estaba el cura Héctor “Tano” Galbiati, y en la sede de la Fraternidad, en la calle Brown 47. “Voy a colaborar”, les dijo a sus padres y a su marido, empleado de correos, luego de una de esas reuniones. “Todos me decían que no fuera, que me cuidara porque estaba embarazada de Mariano (actual diputado provincial) después de varios intentos infructuosos de quedar embarazada”, precisó.

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Una joven Sara Garodnik de Mansilla. embarazada de tres meses, arriba de un camión pidiendo apoyo a los vecinos de Senillosa para colaborar con la huelga de los obreros de El Chocón.

Una joven Sara Garodnik de Mansilla. embarazada de tres meses, arriba de un camión pidiendo apoyo a los vecinos de Senillosa para colaborar con la huelga de los obreros de El Chocón.

Todos los fines de semana salían en caravana camiones hacia la villa “llenos de alimentos y ropa”. “A veces éramos más de 300 personas. Llegábamos a los barrios de los pueblos y les decíamos a los vecinos: ‘Somos la caravana de solidaridad con los trabajadores de El Chocón’”, describió. Agregó que durante la huelga la gente fue muy solidaria "porque les producía simpatía la lucha por una causa que era justa. Querían que la obra se haga porque tenían grandes esperanzas y también creían en la justicia de los reclamos”.

Sara destacó el papel que tuvieron las mujeres de los obreros que vivían en la villa temporaria, colaborando y acompañando la protesta. “Esas mujeres arreglaban la ropa, porque había muchas donaciones, y organizaban las ollas populares para darles un plato de comida rica a los obreros en lucha. Se inventaba todo en medio de una tremenda estepa patagónica. Fue conmovedor lo que hicieron esas mujeres”, señaló.

Para Mansilla lo ocurrido hace 52 años en esa lucha obrera resultó “una escuela de dignidad, una demostración de que los trabajadores no se dejaron avasallar por las burocracias sindicales en tiempos de dictadura. Ha sido un deber ético”.

Una fotografía en blanco y negro de aquel tiempo muestra a Sara arriba de un camión pidiendo apoyo a los vecinos de Senillosa para colaborar con la protesta. “Era una contradicción ir a la huelga con mi panza. Pensaba si no era mejor que yo me quedara en la cama cuidando mi embarazo. Pero tomé la decisión. Cuidé el embarazo y cuidé mi compromiso”, dijo al recordar esos viajes solidarios. “No sé si el embarazo genera defensas o cierta fantasía de que a una la recubre la impunidad. Creo que las mujeres embarazadas toman coraje”, reflexionó en una charla con el periodista Mario Cippitelli, al rememorar cuando llegó a El Chocón mientras se desataba la represión contra los trabajadores en huelga.

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La concejala Viviana Bascuñán, impulsora de la iniciativa para declarar

La concejala Viviana Bascuñán, impulsora de la iniciativa para declarar "Visitante ilustre" a Sara Mansilla.

"Los pioneros y pobladores le tenemos un gran cariño y respeto"

La concejala Viviana Bascuñán impulsora de la iniciativa para declarar Visitante Ilustre a Sara Mansilla expresó que "los pioneros de la villa como también sus pobladores tenemos un cariño y un respeto increíble hacia esta mujer que acompañó y fue solidaria con los obreros y sus familias".

Bascuñán, quien tenía 4 años cuando su padre consiguió trabajo en la denominada "Obra del siglo" comentó que conoció a Sara cuando se conformó el comité de organización del acto por los 50 años del Choconazo, que luego debió suspenderse por la pandemia de coronavirus. "Hasta ese momento no la conocía hasta que me puse en contacto telefónica y nos encontramos en un bar de la ciudad de Neuquén y ahí tuve el enorme placer de escucharla, de conocer su larga e importante trayectoria gremial, en los organismos de derechos humanos y tantas otras cosas que ha hecho en su vida. Y también pude conocer el respeto y el amor que tiene para nuestra comunidad", describió en diálogo con LMN.

Bascuñán comentó que durante la construcción de la represa su familia vivió en el casco histórico que estaba reservado para los profesionales y los jerárquicos de las empresas constructoras; en tanto, en la villa temporaria vivía la mayoría de los obreros.

Por otra parte, la concejala mencionó la constante participación de Sara Mansilla en el "Día de la Mujer Choconense" que se conmemora desde 2017 cada primer domingo de octubre con la finalidad de reconocer a las mujeres que forjaron e impulsaron el crecimiento de la villa como también en el Día Provincial de la Identidad Choconense, que se celebra el 14 de marzo, fecha en que se recuerda el fin del proceso de esa lucha gremial que se había iniciado a fines de 1969.

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