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Reconocida teóloga pide un papa que "haga limpieza"

La teóloga Ilaria Morali aguarda con expectación la elección del nuevo papa porque la Iglesia católica no puede permitirse quedarse sin guía en tiempos tan críticos, y confía en que sea alguien que sepa "intervenir de forma sabia y con autoridad".

Roma.- La teóloga Ilaria Morali aguardó con expectación la elección del nuevo papa porque la Iglesia católica no puede permitirse quedarse sin guía en tiempos tan críticos, y confía en que sea alguien que sepa "intervenir de forma sabia y con autoridad y haciendo limpieza".

"La Iglesia no puede permitirse privarse de la guía suprema frente a las dificultades", dijo en entrevista con la agencia dpa esta profesora de Teología Dogmática en la Universidad Pontificia Gregoriana de Roma.

"La urgencia es guiar la Iglesia en las tempestades que atraviesa el barco. Una barca sin timón sería en perjuicio de todos", agregó la profesora, especializada en evangelización.

Morali recuerda que la Iglesia es "santa" pero siempre necesita reforma, tal como se afirmó en el Concilio Vaticano II, y para ello fija su mirada en la labor de la curia romana, que será la encargada de elegir al nuevo papa.

"Ha llegado la hora de una reforma radical de la curia en el sentido de una revisión de algunas estructuras de pecado que se han creado en su interior, que no tienen nada que ver con la bondad de su servicio y con la autenticidad de la obra de tantas personas que allí trabajan", dice.

Aunque hace caso omiso de muchas de las críticas que ha recibido la Iglesia durante los últimos tiempos, tras estallar el escándalo "Vatileaks" por considerarlas un ataque a la institución, la teóloga admite a su vez que existe un problema moral en determinados purpurados. "Objetivamente hay algo que no funciona" en la curia, afirma.

Y esa es la labor que tendrá que afrontar el nuevo pontífice. "Hay que hacer reformas en el plano administrativo, estructural y organizativo que permitan una verdadera obra de apoyo para ayudar al papa. Una curia eficiente ayuda al papa".

"Se necesita, insistió, a uno que sepa dónde meter mano" e "intervenir de forma sabia y con autoridad y haciendo limpieza", concepto este último que ya planteó Benedicto XVI en sus escritos antes de ser elegido pontífice.

Para Morali, la Iglesia, a base de mirar fuera, ha olvidado mirarse a sí misma. Tras un pontificado como el de Juan Pablo II y toda la exposición mediática que conllevó, el pontificado de Benedicto XVI es el que tuvo el valor de mirar dentro. "No es casualidad que todos estos escándalos y heridas hayan emergido con él. Él ha dejado que emergieran. Ha tenido el valor de mirar de frente los problemas y afrontarlos", señaló.

Es por ello que, en su opinión, la renuncia del papa más que un gesto progresista, tal como se ha calificado en muchos medios, es un gesto de "radical renovación". (DPA)