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Por VICKY CHÁVEZ
Don Pastor nació el 24 de octubre de 1914 en el pueblo de Cañada Chica, en el departamento cordobés de Villa Huidobro. Es hijo de Melquisedec, hombre político, conservador, y Pabla, ambos catamarqueños, quienes tuvieron seis hijos varones.
Estudió en el Sagrado Corazón de Jesús y fue empleado de comercio en su ciudad natal.
Al finalizar el servicio militar, Pastor debió buscar trabajo, partió a La Pampa y se incorporó a la Policía del Territorio Nacional de La Pampa. Por ser policía de territorios nacionales, poco después fue enviado a Neuquén debido a que La Pampa se había provincializado. Así fue que llegó a estas tierras. Era el año 1953. Su destino era la Mina de San Eduardo, pero “un amigo consiguió desviarme a San Martín de los Andes”, cuenta Reynaldo.
Su familia
En la localidad de Intendente Alvear, en la zona norte de La Pampa, lugar de grandes productores y ganaderos, y “oligarcas”, enfatizó don Pastor, conoció a la mujer que lo acompañó hasta hace unos pocos años, doña Lorenza Gil, con quien se casó y tuvieron dos hijos, Omar y Oscar, quienes les dieron seis nietos y nueve bisnietos.
Al cumplir los diecisiete años de servicio en la localidad cordillerana, Pastor se retiró de la Policía y se trasladó a Neuquén para dedicarse al comercio.
En un determinado momento iba a regresar a Santa Rosa para embalar y asegurar los muebles. Pastor fue al aserradero de Franzán a buscar unos cajones y maderas sueltas. Sobre la calle Perito Moreno al 200 –Farmacia Fittipaldi– vio un cartel que se vendía.
(Recordamos al lector que eran tiempos en donde la calle Perito Moreno tenía terrenos sin habitar). Como garantía, Pastor ofreció la de don Armando Vidal, el cordobés que había llegado para liquidar las tierras de Casimiro Gómez. Por supuesto que Rusconi, el propietario, aceptó la garantía. Así es que Pastor regresó al hogar para comunicarle a su señora la feliz noticia: se quedaban, había una nueva oportunidad. El matrimonio abrió allí la despensa San Pabla, cuya estantería “estaba lustrada a muñeca”, revela el entrevistado.
El local estaba ubicado cercano a las colonias ferroviarias y al lado de lo de Franzán, por lo que realizaban largas conversaciones con ferroviarios como Chiche Rufino Izquierdo y don Borghetti, profundos admiradores de Perón.
La política
Durante esas largas charlas con los ferroviarios conoció a los hermanos Sapag. Se enteró de que Elías había pasado por Neuquén y que había solicitado, en un supermercado de la calle Mitre, que les dieran de comer a los huelguistas. Recordamos que eran las épocas de las huelgas ferroviarias en contra del gobierno de turno.
A partir de allí, comenzó a trabajar en el proyecto del Movimiento Popular Neuquino, cuyo ímpetu conduciría al triunfo electoral en 1963.
Un día de trabajo en el comercio, Pastor recibió un llamado de don Felipe Sapag, por entonces gobernador de la provincia, quien lo convocaba para que se desempeñara en la gestión al frente de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios. Su esposa le advirtió: “¡Cómo vas a dejar el negocio!”; además, su hijo Omar estaba estudiando en Bahía Blanca, otro motivo por el cual no debían descuidar la despensa. Pero Pastor optó por aceptar el desafío político, dando comienzo a su carrera política. A partir de entonces se convirtió en un estrecho colaborador de Don Felipe, y tomó cartas en asuntos variados como la epidemia de gripe en Andacollo y otras localidades aledañas, desprovistas de médicos y medicamentos. Su actividad se vio truncada en 1966 con el onganiato. “Me volví a casa, pero luego retomaría la vida política”, apunta.
Algunos cargos
Sus cargos y ocupaciones muestran que, efectivamente, fue un apasionado de las lides políticas: subsecretario y posteriormente secretario de Asuntos Agrarios; subsecretario de Bienestar Social, vocal del Directorio de Parques Nacionales y diputado nacional por el MPN (1983-1985).
Forestar las bardas: el Parque Norte
Durante su gestión al frente de la Subsecretaría de Asuntos Agrarios de la Provincia del Neuquén, en 1963, Pastor planteó la necesidad de forestar la zona norte de las bardas con el fin de contener los frecuentes aluviones. Las gestiones realizadas fueron fecundas, pero los recursos eran escasos. Finalmente, consiguió los fondos para iniciar la forestación y ejecución del proyecto hídrico conocido como “Parque Norte, Circuito Canal 7” . El proyecto necesariamente precisaba el aporte del Vivero Provincial, cuyo creador y Director era el Técnico Forestal Juan Luis Antonini, procedente de la Dirección Nacional de Bosques de la provincia de Chaco. En el vivero, ubicado en el barrio Bouquet Roldán, se realizaban los plantines que luego eran trasladados a las bardas. En agradecimiento, y por iniciativa de don Pastor, el parque lleva el nombre de tan importante hombre.
El circuito aeróbico del Parque Norte
Con el tiempo, el Parque Norte se transformó en un sector muy convocante para la práctica aeróbica. El predio, bautizado Reynaldo Pastor Gutiérrez por el Concejo Deliberante, hoy es visitado diariamente por centenares de neuquinos que lo eligen para realizar actividades físicas, recreativas y de esparcimiento.
La jubilación de la Policía
Dueño de una asombrosa lucidez, don Pastor relató que se jubiló como policía.
A los diecisiete años de servicio y con el grado de subcomisario, solicitó el retiro “voluntario” por sugerencia explicita de la Jefatura dado su condición de peronista (eran tiempos de la Revolución Libertadora). Casi 20 años después, y por decreto de Isabel Perón, le reconocieron la máxima jerarquía en la Policía de territorios: comisario inspector.
Expedientes y trámites
Numerosas anécdotas ilustran su vida política. La entrega del terreno para la construcción del Hospital de la localidad de Piedra del Águila es una de ellas: al momento de la entrega del terreno, el juez dio la orden de no hacerlo por un problema judicial. Don Pastor, subsecretario de Bienestar Social, se llevó el expediente a su casa para leerlo detenidamente; al finalizar, dijo que no existía ningún problema y por ello solicitó que se haga la entrega, lo que demuestra su gran manejo de la administración.
Multifacética vida
Visitó Cuzco: había sido invitado por el grupo de Intendentes de aquella localidad peruana; viajó con Amado Sapag, con el Dr. Jorge D. Solanas. También concurrieron a Costa Rica invitados por la Legislatura de aquel país al presidente de la Cámara de Diputados al Dr. Alberto del Vas; don Pastor viajó en la comitiva.
Asimismo, escribió la historia de Bairoletto, recordado personaje que actuara en esta zona; atrapó su imaginación y le dedicó su escrito.
El contacto que mantenía con los directores de hospitales provinciales indica que una de las preocupaciones que lo embargaba era la salud de la población, tarea que le preocupaba desde su puesto de Subsecretario de Bienestar Social.
La tarea en la cooperativa CALF
Don Pastor ejerció la presidencia de la Cooperativa CALF en la década del 60, posición desde la cual pudo realizar una más que destacada labor: la instalación de una planta de gas licuado para garrafas y de una casa de electrodomésticos y muebles, el tendido de la red para suministrar luz a la ciudad de Senillosa y la electrificación de Balsa Las Perlas, el servicio telefónico en Colonia Valentina que servía también a Plottier, se logró una manzana de terreno a la vera de la Ruta 7 donde se instaló una playa de maniobras. Todas estas mejoras fueron, por supuesto, en beneficio de los asociados.
Carta de lectores
A lo largo de su vasta experiencia, Pastor ha reunido un bagaje de reflexiones que oportunamente ha ido publicando en numerosas cartas de lectores. En vísperas a realizarse elecciones en la cooperativa de luz CALF en diciembre del 2005, escribió una misiva en la que realizó una reseña del accionar de la institución, sus momentos de esplendor y las obras realizadas, al tiempo que instaba a sus integrantes a que actúen con vocación de servicio en una contienda que enriquece la democracia:
“Trae a mi memoria aquellos días florecientes de nuestra institución en la que convivían en su directorio, un dirigente del MPN, notables dirigentes de la UCR, Partido Justicialista y un socialista, a los que sólo les interesaba la administración, cumplían con sus respectivas responsabilidades que sólo tenían por finalidad afianzar las bases para un mejor servicio y una buena administración.
Así fue que en aquellos años sesenta, la cooperativa se abocó a la ampliación y modernización de su edificio sede de la institución, ampliación de sus redes de distribución, para atender el explosivo crecimiento de la ciudad, que por lejos se anunciaba como la gran ciudad del sur.
Recuerda que cuando se inauguró el salón de venta de artículos del hogar a su inauguración asistió Monseñor Jaime Francisco de Nevares.
Asimismo, aconseja austeridad y control de inversiones y gastos.
Entre otras cosas, alertaba sobre el déficit producido por la morosidad en las facturaciones así como los que toman energía por su cuenta; es una situación social que no pueden soslayar las autoridades y la cooperativa debería ser subsidiada por el Estado y compensar de alguna manera el desfasaje.
Con estas reflexiones, hago llegar a los candidatos de las distintas listas que compiten el próximo domingo, el mayor de los éxitos.”
Palabras para don Victoriano Ávila
Un 26 de enero de 2009, don Pastor escribió esta carta de lectores: “Dn. Victoriano Ávila falleció en la ciudad de Neuquén el 2 de enero pasado. Fue un antiguo vecino y activo militante del MPN.
Ocupó la presidencia del Distrito Valentina Sur –su residencia– y fue el creador del barrio San Lorenzo.
Además, donó los terrenos para la construcción de la Escuela 233. Como militante partidario fue un hombre que se entregó a la militancia en busca de los deberes ineludibles de la solidaridad política y social. Desde esa acción alcanzó una banca de Concejal por el MPN en el Deliberante de esta ciudad. Más tarde fue distinguido como Ciudadano Ilustre de la capital.
Se alejó de este mundo sin el consuelo de la presencia de algún correligionario de su partido, al que sirvió con corrección y espíritu de lucha desde los primeros años en que el MPN se incorporó a su vida política en la provincia de Neuquén”.
Sus reflexiones sirvieron y siguen sirviendo como un paradigma de justicia y de revalorización de la actuación partidaria: no hay que olvidar a aquellos hombres que trabajaron tanto por la provincia.
A la memoria de De Nevares
Uno de los hijos de Gutiérrez contó la siguiente anécdota sobre su padre: “Cuando integraba el Directorio de Parques Nacionales, este organismo intentó desalojar a un antiguo poblador y su familia. Don Felipe le pidió su intervención. En este hecho también se interesó Monseñor de Nevares. Una abogada de Parques justificó la actuación ya que el poblador tenía cinco entradas por ebriedad a la comisaría de Villa la Angostura, a lo que Pastor le contestó: “Esa gente para poder vivir hace un verdadero sacrificio y a veces para olvidar toman unas copas de más, pero... la ebriedad no constituye delito y así enjugan sus penurias”. El desalojo se suspendió y Monseñor le remitió una esquela de puño y letra en reconocimiento a la gestión”.
Esto es un ejemplo de vida de un ciudadano que aún continúa dando muestras de cómo debe comportarse un político y de cómo optimizar la vida en democracia. En amena charla, motivada por su prodigiosa memoria, pudimos palpar el amor por la provincia que lo acogiera y a la que dedicó infinitas horas buscando mejorar la calidad de vida de sus habitantes.